Por una condena ejemplar a Fujimori

El presidente García acaba de rechazar una donación alemana para construir un Museo de la Memoria, espacio que serviría para que las diversas generaciones no olviden lo que ocurrió durante la dictadura fujimorista.

Por Diario La Primera | 27 feb 2009 |    

Este gesto demuestra lo que piensa el mandatario aprista sobre los derechos humanos y su cercanía política al fujimontesinismo y a la extrema derecha peruana.

No es de sorprender que el gobierno de los ricos y sus aliados, los grupos de poder, asuman esta actitud despectiva contra los derechos de los ciudadanos de a pie (campesinos, amas de casa, obreros, estudiantes, etc), principales víctimas de los asesinos de Sendero y de un Estado puesto al servicio de los beneficiarios del neoliberalismo.

Cabe recordar, que al mando de Fujimori y sus secuaces, el gobierno de los noventa aprovechó la crisis para imponer con violencia un modelo que garantiza ganancias exponenciales a las transnacionales precarizando la vida de millones de peruanos y peruanas, el mismo sistema que continuó Toledo y que hoy defiende a costa de los principios partidarios del APRA, Alan García.

Este desprecio por todo aquello que no brinde utilidades a los ricos de siempre, se expresa también en otras decisiones del gobierno aprista como la firma compulsiva de TLCs que afectarán la economía nacional, disminuirán los derechos laborales, generarán pérdida de puestos de trabajo e impedirán el aumento de salarios y pensiones, entre otros. Todos los beneficios para los ricos y que el pueblo se ajuste como pueda, parece ser el lema de García.

Por estos motivos, la condena al reo Fujimori será una de las respuestas más contundentes contra un estilo de gobierno dedicado a evitar que el cambio, que todos anhelamos, derrote al continuismo económico (expresado en impunidad y corrupción) representado en la actualidad por Alan García. Asimismo, será el mejor acto de desagravio a los deudos de los muertos en La Cantuta y Barrios Altos y una esperanza para lograr una verdadera reconciliación nacional.

En este contexto, el 12 de marzo los familiares de las víctimas y Aprodeh con el respaldo de la CGTP, CUT y otras organizaciones sociales se movilizarán para exigir una sentencia ejemplar al dictador y en respaldo a los ciudadanos que claman justicia por las muertes de sus seres queridos. La marcha también tiene como finalidad rechazar a aquellos que intentan crear las condiciones para utilizar las mismas estrategias represivas, con el fin de ocultar su debilidad política e ineficiencia para cumplir sus compromisos.


    Mario Huamán Rivera

    Mario Huamán Rivera

    Opinión

    Columnista