Un balance de los primeros resultados

Los mismos que aseguraban que los electores peruanos eran electarados y que no tenían remedio porque eran capaces de elegir a un mono como presidente, están ahora intentando hacer una explicación sobre el supuesto éxito de los revocadores en quitarle a la alcaldesa su bancada de regidores y demostrar así que Lima no es izquierdista.

| 21 marzo 2013 12:03 AM | Columnistas y Colaboradores | 709 Lecturas
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Todo el mundo sabe, por supuesto, que el plan que se puso en marcha no era ese, sino recapturar el control del Concejo Metropolitano revocando a la alcaldesa y a todos sus regidores, para forzar una nueva elección y que ese proyecto se hundió.

De ahí que hay la otra explicación que es la del “abrazo del oso” (o la osa), que asegura que Lourdes afirmó su apoyo a Susana y por lo bajo ordenó un No recortado que implicaba tumbar a los regidores de Fuerza Social y aislar a la alcaldesa para tenerla a su merced.

A primera vista uno puede concluir que ha operado un ingrediente político-ideológico para escoger dentro de 40 a 19 de la confluencia que apoyaba a Villarán y a dos de Solidaridad de Castañeda. El error es creer que este ha sido el gran voto limeño, cuando lo que ha funcionado es el típico mecanismo que también opera en el voto preferencial, en el que una amplia mayoría define la tendencia principal y una estrecha minoría pone los nombres.

El estudio de los datos que ofrece la Onpe que todavía tiene por contabilizar 45% de las actas donde están en juego más de 2 millones de votos, indica que el gran tema que estaba en el debate era la permanencia de la alcaldesa, por eso ella recibe los mayores votos de Sí y de No, siendo que por ejemplo la diferencia entre los No de Susana y los de Zegarra y Glave, de su mismo partido, es de 135 mil y 145 mil, respectivamente, pero también los supera en cantidad de Sí en 33 mil y 37 mil votos.

Esa es la tendencia además en el resto de regidores casi revocados de Fuerza Social. La conclusión es que hubo poco más de 150 mil electores que decidieron ponerse en blanco y más o menos 80 mil en nulo, respecto a este sector político, favoreciendo que unos 30 mil votantes promedio los lancen a la calle.

Para el PPC, sospechoso de manipular la contienda a su favor, hay que decir, tomando también a dos casos representativos (Secada y Valenzuela), lo que se halla es que quedan a mayor distancia del No de Susana que los regidores de Fuerza Social. En un caso es 195 mil y en el otro 199 mil.

Lo que los salva es que tienen menos Sí que los oficialistas y una barbaridad de blancos 342 mil para Secada y 345 mil para Valenzuela. Es difícil pensar que esto haya sido planeado minuciosamente. Volveremos mañana sobre el asunto.


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Raúl Wiener

POLITIKA

Analista