Tiempo de esperanza

La renovación del gabinete ministerial y el anuncio de un mayor énfasis en el diálogo como forma de afrontar los conflictos sociales, abre un tiempo de esperanza y de expectativa, que le da un aire especial de renovado optimismo al aniversario de nuestra Independencia Nacional.

Por Diario La Primera | 28 jul 2012 |    
En este tiempo de cambios, los ciudadanos, independientemente de sus posiciones políticas, sean críticos o defensores del gobierno, deben darle una oportunidad a la esperanza, con responsabilidad cívica y generosidad patriótica; dejando de lado intereses mezquinos, ambiciones de poder y otros lastres que suelen dañar a nuestra Patria.

Los relevos ministeriales decididos por el Presidente de la República y principalmente la designación de un nuevo premier de estilo marcadamente diferente al de su antecesor, han preludiado el inicio del segundo año del gobierno que debemos empezar con una actitud positiva, pensando que el primero fue un año de aprendizaje y de asentamiento de la nueva administración.

El nuevo estilo del flamante Presidente del Consejo de Ministros motivó el reconocimiento generalizado, aun antes de su nombramiento, por su acertada gestión para viabilizar la labor de los dos facilitadores religiosos que desarrollan una ejemplar y esforzada labor en busca de solución al delicado conflicto en torno al proyecto Conga, hasta ahora muy costoso, en términos sociales y políticos.

El jefe del Gabinete ha anunciado ya las primeras decisiones de esa nueva política, con reiteradas y enfatizadas menciones al diálogo, sin menoscabo del principio de autoridad, y con anuncios de medidas concretas, como la efectivización de la ya anunciada nueva política de relacionamiento con actividades como la minería, poniendo siempre en primer lugar a la gente y al agua.

El mismo compromiso han asumido otros ministerios involucrados, junto a la promesa de que no habrá “ni un muerto más”, asumida por el premier y el ministro del Interior, también, por cierto, de trayectoria y características totalmente diferentes a quien lo precedió en el cargo.

Otras señales en igual sentido han sido los anuncios de mejoras salariales para policías y maestros, que ojalá sean el primer paso para la puesta al día del país en un tema en el que va a la zaga en la región.

Con fe en el Perú, en esta fecha de gloria de la Patria, queremos pensar que comienza un nuevo tiempo, de paz y concordia, de mayor respeto entre ciudadanos y gobernados y de inclusión social, como correlato indispensable de los importantes logros que el país obtiene en el terreno económico.

Sólo así podremos avanzar a los objetivos históricos de grandeza y justicia que nos dejaron como herencia y mandato quienes fundaron la Patria y quienes a lo largo de la historia la han ido construyendo, pese a todo.


    Arturo Belaunde Guzmán