Termómetro para Neyra

Era el partido para Donny Neyra. El jugador que de lejos marcó la diferencia en el fútbol peruano en el torneo Apertura. Sus goles y sus servicios largos y precisos le dieron el título a la “U”.

Por Diario La Primera | 01 ago 2008 |    

Un jugador puede tener técnica, habilidad y hasta puede ser inteligente. Pero si no muestra ese nivel en partidos de jerarquía, no le sirve de nada que tenga los otros tres elementos. Muchos lo llaman personalidad. Yo digo que es clase.

No sólo en el fútbol peruano hubo jugadores que la rompieron en el torneo local, pero a nivel de selección, por ejemplo, desaparecían.

También los casos a nivel internacional son muchos.

Pero observo un denominador común en muchos jugadores que llegaron tarde a la selección. Un caso concreto fue el de Ronald Baroni. El delantero que hizo casi toda su carrera en el extranjero.

A los 28 años regresó a Perú. Su nivel era superior al promedio y lo llevaron a la selección. Pero en los partidos oficiales, Baroni siempre o estaba lesionado o indispuesto.

Nunca pudo repetir el nivel que mostraba en la “U” con la selección en Copa América o eliminatoria. Y es que un jugador que no está acostumbrado a defender desde chico la selección nacional, cuando le ponen la camiseta lo abruman de responsabilidad.

Y eso le sucedía a Baroni.

Ahora parece que le pasó a Donny Neyra. Cada vez que intentó hacer algún lujo, le quitaron la pelota. Esto gerenó que no ganara confianza y no se animara, por ejemplo, a pegarle a la pelota de larga distancia. Incluso sus pases largos casi siempre fueron interceptados por el rival.

Las imprecisiones de Neyra contagiaron a sus compañeros. Rabanal nunca pasó a proyectarse. Incluso Gareca le llamó la atención diciéndole qué sucede. Y es que cuando un futbolista se siente menos que el rival, no le va a salir nada.

Miguel Torres nunca encaró y por eso fue cambiado. Mientras que Jiménez se asustó de ser titular en una Copa Sudamericana, cuando su nivel en el Apertura era para estar en Segunda División.

Con Araujo tímido y Galván sin técnica, la “U” sólo podía apostar a la individualidad de Hurtado y al carácter de Gonzales.

Con el temor de la gran mayoría de jugadores, Universitario no le puede ganar a Deportivo Quito, un cuadro con más oficio, pero con limitaciones en su zona defensiva. Gareca tiene unos días para ver que tan buen “sicólogo” es.


    Ivlev Moscoso

    Ivlev Moscoso

    Opinión

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