Solo una noche fuera

Antes de salir de casa, aquel sábado por la noche, Jorge se había despedido de sus padres con una sonrisa que no se le borraba del rostro. Estaba feliz y parecía que no quería salir; pero tenía que ir a la plaza a conversar con un amigo. “Te despides como para no volver, hijo”, le dijo su padre en broma. “Cállate, Ramón”, dijo su madre.

| 11 agosto 2012 12:08 AM | Columnistas y Colaboradores | 582 Lecturas
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Jorge, de 15 años de edad, no volvió aquel sábado por la noche ni el domingo por la mañana ni el lunes. Lo buscaron por todos lados incluso en otros países; pusieron anuncios en los diarios, en la radio, en la televisión y en Internet; y nada. Su amigo, con quien se suponía iba a conversar en la plaza, dijo: “Él nunca llegó. Lo esperé media hora y me fui a casa porque estaba lloviendo”. Incansables, Ramón de 60 años y su esposa de 55 siguieron buscándolo por todos lados sin un momento de sosiego. Nadie podía darles una explicación sobre la desaparición de su hijo.

Una tarde de sábado después de casi cinco años, sus padres lloraban en la plaza del barrio donde supuestamente iba a conversar con su amigo y una anciana andrajosa se les acercó y les dijo: “Ya no lloren más, él volverá”.

La anciana cruzó la pista y desapareció como una sombra antes de doblar la calle.

Jorge volvió a casa un domingo por la mañana con la misma sonrisa con la que se había despedido hacía cinco años. Sus padres lloraron de alegría al verlo y él les dijo como si hubiera estado ausente en casa solo una noche: “Disculpen, se me pasó la hora y tuve que quedarme a dormir y no pude volver anoche porque estaba lloviendo”.

Sus padres sorprendidos le dijeron: “Hijo, te has desaparecido cinco años. Te hemos buscado por cielo y tierra. ¿Dónde has estado?

—Solo estuve una noche fuera de casa. Iba a encontrarme con mi amigo en la plaza; pero cuando iba a ese lugar, una anciana me pidió que la ayudara con unas canastas. La ayudé y me hice tarde, porque su casa estaba muy lejos de aquí. Ella me dijo que me quedara a dormir y eso hice. No sé de dónde sacan eso de que me perdí cinco años. ¿Se han vuelto locos o qué? Miren estoy con la misma ropa de ayer.

—¿Tú nos ves igual? —preguntaron sus padres.

Jorge no supo qué responder. Los vio cinco años más viejos y se puso a llorar.


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