Sócrates

Zico y Junior la rompían en Flamengo. Toninho Cerezo era la sensación del Atlético Mineiro. Jugaba en la posición de José Velásquez.

| 06 diciembre 2011 12:12 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.2k Lecturas
1294

Hasta que llegó la Copa de Oro de Uruguay en diciembre de 1980. Brasil aplastó 4-1 a Alemania y allí brilló Sócrates. Era el cuarto “monstruo”. Pero aún faltaba uno más: Paulo Roberto Falcao. Con cinco fuera de serie Brasil fue al mundial de España 82.

El primer partido, Brasil jugaba ante Unión Soviética. Era el partido más esperado de toda la primera fase. Los soviéticos se habían clasificado con holgura al mundial y presentaban a su estrella Oleg Bloking.

El primer tiempo era intenso, pero con dominio brasileño. Hasta que Bal poco antes de terminar el primer tiempo disparó de lejos. El meta Pérez intentó embolsar el balón y se le escapó. Fue gol de Unión Soviética.

En la segunda parte, Brasil comenzó a bombardear el arco de Dasayev. Eder una y otra vez disparaba, pero el arquero ruso las atrapaba en el aire como desafiante. No había quien pudiera batirlo.

Hasta que Sócrates, tomó el balón por la izquierda, eludió a uno, a dos y remató. El balón fue al ángulo superior de la mano derecha del portero que voló al sitio, pero fue tan esquinado que era imposible llegar. Fue un golazo.

Cuando se jugaba los 88 minutos y todo indicaba que el partido terminaba empatado 1-1, hubo un mal rechazo de los rusos. Junior tomó el balón, centró. Serginho ganó de cabeza y cedió a Paulo Isidoro. El delantero hizo una pausa y se la envió a Sócrates. Éste en lugar de recibirla abrió las piernas para que la pelota pase justo a la ubicación de Eder, distrayendo a toda la defensa rusa. El remate terminó en gol. Fue una jugada de genio que sirvió para darle el triunfo a Brasil 2-1 en un partido memorable. Como aquel contra Italia en el mismo mundial, cuando le anotó gol a Dino Zoff, enviando el balón junto entre palo y arquero. En espacio reducido.

Antes de morir dijo que le gustaría irse del planeta un domingo y que Corinthias salga campeón. El cielo cumplió su palabra. Descansa en paz.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: | | |


...

Ivlev Moscoso

Opinión

imoscoso@diariolaprimeraperu.com

Deje un comentario

Espere...
0.983464956284