Si educación fuera prioridad… ¿Qué diría el Premier ante el Congreso?

Todos afirman que sin educación no hay desarrollo, pero luego se dan por satisfechos y asa, asa ,calabaza, cada uno a su Ministerio.

Por Diario La Primera | 20 ago 2012 |    

La huelga magisterial y la carrera pública docente colocaron momentáneamente a la educación en las primeras planas durante tres semanas, desplazando incluso al descuartizador. Hoy que se presenta el gabinete ante el Congreso imaginemos que realmente fuera prioridad: El Premier diría que la educación no es solo una política más de inclusión social sino el terreno donde se juega la posibilidad del país de ponerle valor agregado a su producción y consolidar el imaginario de democracia.

Exigiría a los otros sectores respaldar las reformas educativas iniciadas con miras a cerrar brechas: inversión gigante en salud a la altura de nuestro PBI, construcción de carreteras, bibliotecas y servicios gratuitos en zonas rurales, financiamiento para artistas, científicos y emprendedores, erradicación de la explotación infantil y de la contaminación porque de nada sirve tener escuelas si los niños no pueden asistir o van en condiciones de penuria.

Respaldaría el incremento los sueldos de los maestros sin permitir de ni el Ministerio de Economía ni nadie los regatee. Recusaría a la Derecha Bruta y Achorada que se opone a poner impuestos a las sobreganancias mineras pero se rasga las vestiduras para “gastar” en los maestros de los niños pobres y garantizar su derecho a aprender.

Pondría fin al DS 082 (Fujimori) que permite la educación-estafa-negocio-redondo y radicalizaría políticas de moralización en todos los sectores para que nadie recele del policía de la esquina, del billete en el taxi, y de que en cualquier lado nos den gato por liebre, incluyendo un certificado de estudios. Aunque usted no lo crea existiría confianza entre ciudadanos y entre gobernantes y gobernados.

Anunciaría medidas efectivas contra la corrupción en la administración pública para poder decirles a nuestras niñas y niños que quienes visten bandas congresales o ministeriales no son roba votos o come oro, sino personas respetables que velan por ellos, en lugar de hacerles cantar el himno nacional de mentiritas, sintiendo vergüenza por nuestra perforada democracia.

No me vanagloriaría porque Moody’s elevó nuestra calificación crediticia si no puedo exhibir tasa cero de abuso infantil o feminicidio. Convocaría a una gran movilización cultural ciudadana contra la discriminación, promulgaría la Ley de las Personas con Discapacidad insólitamente objetada y exigiría el pleno cumplimiento de las Leyes y Convenciones similares (género, raza, etc) pues no es posible enseñar a convivir como iguales si se pasa por agua tibia la vejación o el maltrato.

Levantaría el Estado de Emergencia en Cajamarca porque en otros países movilizaciones más masivas se resuelven sin necesidad de balas y amedrentamiento (España, Chile) y no es posible educar en democracia enseñando que el crecimiento puede tener un costo social aceptable de muertos.

Anunciaría que en todas y cada una de las políticas los niños son primero y su bienestar es el indicador más genuino de calidad de vida porque el progreso es la unión de niñas y niños que aprenden con un país que los acoge como iguales.


    Teresa Tovar Samanez

    Teresa Tovar Samanez

    A ojo de buen cubero