Semifinal recordada

La cadena internacional Fox Sports me hizo recordar algunos partidos en la etapa semifinal de la Copa Libertadores. Pasaron las imágenes de algunos de los más memorables encuentros.

| 05 junio 2008 12:06 AM | Columnistas y Colaboradores | 486 Lecturas
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Recordaron aquel 4-2 que Santos de Brasil le ganó al Independiente de Medellín. ­Aquel equipo cafetero era muy superior al de Once Caldas, pero cosas del fútbol, este último campeonó.

Aquel Santos tenía a Diego y Robinho, además de Ricarlos Oliveira, Elano y Alex. Los colombianos jugaban un gran fútbol con los atacantes Montoya y Molina. Fue un gran partido, aunque la jerarquía de los garotos finalmente se impuso.

En seguida pasaron imágenes del Independiente-Peñarol de 1987. Aquel equipo argentino tenía en sus filas a Franco Navarro. Mientras que los ­uruguayos acababan de clasificar en la primera ronda, eliminando a Alianza Lima, cuya generación se perdió en el mar de Ventanilla meses después.

Aquel Peñarol, al que vi en Lima jugando ante San ­Agustín y Alianza, no me gustaba. Era un cuadro guerrero pero con poco fútbol. En el grupo 2 en las semifinales debía enfrentar a River Plate e Independiente. Pensé en ­aquel momento que tenía poco que ofrecer.

El 30 de setiembre de 1987, Peñarol iguala 0-0 con Independiente al terminar el primer tiempo. Recuerdo perfectamente que se jugaba en la cancha de Avellaneda y a los hinchas cantando.

Los rojos tenían un equipazo y estaban 34 partidos sin perder en Copa Libertadores jugando de local. Los ­uruguayos ganaban 2-0, pero los hinchas seguían cantando. Bochini se jugó un partidazo. Creo que debió ganar Independiente.

Faltando seis minutos, los rojos anotaron el 3-2 y por buscar el empate, recibieron el 4-2. Fue un partidazo, pero lo que más me llamó la atención fue que, cuando terminó el partido, los hinchas de Independiente siguieron cantando aquel estribillo. “No me importa lo que digan, lo que digan los demás…”. Fue emocionante. Aquel partido fue capaz de volver hinchas de Independiente a los más escépticos.

Al final Peñarol, que tuvo una gran jerarquía para ganar en Avellaneda 4-2, fue campeón de la Copa Libertadores.

Pero aquel partido lleno de coraje y entrega jamás lo olvidaré. Fue uno de los mejores partidos de la Copa que observé hasta antes del Nacional-Santos del 2003.


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Ivlev Moscoso

Opinión

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