Se puede parar la minería contaminadora y seguir creciendo

Ahora vuelve a la luz la situación en La Oroya y el valle del Mantaro, un desastre ambiental causado por la empresa Doe Run, que esperamos ahora sí se vaya definitivamente de nuestro país. Hace un par de semanas, hubo un derrame de 500 toneladas de relaves en Huancavelica. Ha habido también derrames de petróleo en varias partes de la selva; en Madre de Dios los mineros informales de oro botan el mercurio al rìo por toneladas; el agua en diversos distritos de Cajamarca está amenazada. La lista de la contaminación minera crece y crece.

Por Diario La Primera | 27 jul 2010 |    

En el Perú muchas empresas, a pesar de las enormes ganancias que han tenido los últimos años, ni toman las acciones preventivas necesarias para cuidar el ambiente ni limpian su porquería. Tampoco compensan a las familias afectadas por la contaminación, que son campesinos e indígenas pobres y sin palanca política.

Tenemos cerca de 20 millones de hectáreas concesionadas a actividades mineras y el 75 por ciento de la Amazonía está cubierto por concesiones de hidrocarburos. No sabemos si con estas explotaciones se está echando por la borda desarrollos más inclusivos basados en el turismo, la agricultura y la biodiversidad. Tampoco tenemos una fiscalización ambiental mínima ni mecanismos de consulta efectivos y respetados. Hoy, no podemos estar seguros si el daño que causan mineras y petroleras es mayor o menor que los beneficios económicos que traen.

Debemos en un breve plazo establecer las leyes e instituciones para asegurar que este sector tenga un aporte positivo, y no negativo, para los peruanos. Ordenamiento territorial, protección ambiental, consulta a los pueblos, cuidado del agua, son fundamentales.

Hasta que esto no suceda, mejor parar la mano. Tenemos exportaciones suficientes para seguir creciendo y desarrollándonos mientras tanto. Con el alza de precios internacionales, el Perú está recibiendo dólares, por más de 30 mil millones anuales. Es una cantidad más que suficiente para sustentar las compras de la maquinaria, la tecnología y los insumos necesarios para que la economía crezca; basta racionalizar las importaciones de lujo e insistir en que no importemos aquello que podemos producir, dando empleo, aquÑ

Las exportaciones mineras actuales también son suficientes para tener un sólido respaldo fiscal, si se aplica el impuesto a las sobreganancias.

La cuestión fundamental es que si podemos crecer económicamente, aguantando un poco la minería para asegurar que no haya daño ambiental ni social. Basta poner por delante el interés nacional.


    Pedro Francke