¿Se inició la Gran Transformación?

1).- Fue un discurso extremadamente largo, leído en un tono de medianía y por quien parecía alejado de la ocasión, en realidad aburrido. Seguramente, estructurado por quien o quienes están interesados en resaltar como balance del primer año del gobierno de Humala el inicio de un camino sin escollos, como quien dice “aquí no pasa nada”. No hay que negarles méritos, cumplieron sus objetivos; y los de arriba después de escucharlo cambiaron cómplices miradas e intercambiaron sonrisas de aceptación. Las promesas y una que otra propuesta, en este marco, parecieran no querer provocar entusiasmo. ¡Qué hueco sonó el “se inició la Gran Transformación”!

| 30 julio 2012 12:07 AM | Columnistas y Colaboradores |  1.5k 
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En son de broma, reporteros y camarógrafos comentaban el twitter de un conocido caricaturista que decía “el discurso político lo dio Cipriani y Ollanta el sermón de las tres horas”. Ya en serio, imaginémonos por un momento que este mismo discurso hubiera sido leído por Toledo, Kuczynski, Castañeda o hasta por Keiko (los perdedores) ¿acaso el fondo y orientación del texto hubiera desentonado con la imagen y discursos hechos durante sus respectivas campañas electorales? En realidad, fue un discurso hecho, también, para cualquiera de ellos. Aunque Toledo sí habría puesto montos a los hipotéticos aumentos, Kuczynski se hubiera ganado algunos aplausos con ironías y hasta bromas, Castañeda lo habría leído levantando la voz al final de ciertas frases y Keiko habría sabido confrontarse con gestos y fuertes tonos con sus opositores. Pero ninguno de ellos hubiera dejado de referirse al tema de Conga.

2).- Aunque en el caso de Humala cabe una singular explicación. Para algunos, no se refirió explícitamente al tema de Conga porque ya lo había hecho pero empleando el lenguaje político de los hechos. Es decir, los cambios de ministros y “el gabinete para el diálogo” reconocía el fracaso de la táctica del uso de la fuerza alentada por el “no voy a permitir que nadie me dé ultimátum” (noviembre pasado), y el “que se atengan a las consecuencias”, tres días antes de los muertos de Celendín. Y volverlo a reconocer en el discurso-balance ya no venía al caso. Como tampoco la búsqueda de resarcir el daño ocasionado (ojo, Jorge Bruce) mediante una concesión a la legitimidad de la protesta cajamarquina, al proponer que el agua sea considerada como un derecho fundamental mediante una reforma constitucional. Como si ya no existieran proyectos de leyes al respecto.

Para otros, el cambio de la confrontación por el diálogo y negociación, y sus consecuencias ministeriales, tiene que ver con la decisión tomada por Newmont e informada por su máximo representante, no en el Perú sino en los Estados Unidos, al propio presidente Humala. ¿Cuál decisión? La de exigir contar con el acuerdo “de las autoridades nacionales y regionales” como condición para iniciar las operaciones a tajo abierto. Es decir, no solo después de construir los reservorios, sino también, después de contar con el acuerdo del gobierno regional de Cajamarca. En realidad, postergar sus operaciones en serio, de acá a dos años, después de las próximas elecciones regionales. Y todavía nos quieren hacer creer que el problema de Conga es técnico y no debiera contaminarse con la política.

Por último, es verdad, los más desilusionados somos los que sí creímos en el candidato Humala.

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Carlos Tapia

Carlos Tapia

Opinión

Columnista