Retroceder ¿Ante quién?

La SOLIDARIDAD representa unidad y cohesión en el acto humano de asociarse en la búsqueda de objetivos comunes, es una inclinación humana, natural y legítima en la vinculación con otras personas por un interés común.

Por Diario La Primera | 09 ago 2010 |    

Es una determinación firme de comprometerse para una causa. La solidaridad cobra más importancia cuando es motivada para mejorar situaciones concretas, vinculadas por destinos comunes. La solidaridad es uno de los valores humanos por excelencia, de la que se espera mucho, y es precisamente cuando uno de sus miembros requiere de los otros para mantener erguida su cerviz. La solidaridad es colaboración decidida de las personas comprometidas, sin dudas ni titubeos, constituye un sentimiento que mantiene a las personas unidas en todo momento y sobre todo cuando se presentan situaciones injustas y de prepotencia, experiencia de la que no resulta fácil salir airoso por el abuso del poder y sobre todo, para no perder la dignidad, siempre con la frente en alto. La solidaridad es una decidida acción que permite mantener la naturaleza, la RAZÓN DE SER, de lo instituido en común. La solidaridad es el cimiento para otros valores humanos, permite sentirnos unidos para garantizar la permanencia de lo fundado. En la vida empresarial hay que interactuar permanentemente con autoridades que están ocupando posiciones administrativas y políticas, pero justamente, ambas son para servir al ciudadano y sus instituciones, obviamente de acuerdo a normas y procedimientos que tienen el deber de hacer cumplir honestamente. La LEALTAD es muy importante, primero con uno mismo y luego en la vida profesional, desde luego es una de las metas más difíciles de alcanzar, pero define nuestros niveles de compromiso. En la definición de los objetivos institucionales constituye un paso importante y nadie debe interferir en estas convicciones y menos personas que están a nuestro servicio y no al revés, porque de no ser así, la institución queda expuesta a permanentes atropellos, prepotencias e injusticias. Hasta mañana.

    Federico Battifora