Retorno a la fuente

Intentaré construir un paralelo entre lo que viene proponiendo el espectacular equipo de futbol Barcelona y lo que se debería hacer para transformar nuestra vialidad.

| 09 marzo 2012 12:03 AM | Columnistas y Colaboradores | 745 Lecturas
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Cuando la gran mayoría pensaba que el fútbol nunca más volvería al trato fino del balón, a la sucesión interminable de pases y triangulaciones para el deleite de las tribunas y las famosas cabreaditas que hoy están solo permitidas para los no profesionales, ya que el gran profesional del futbol no debe perder el tiempo en esas banalidades. Hoy las estrategias y tácticas son trabajadas con mucho esfuerzo y dedicación por los PROFESIONALES del futbol, etc, etc. De repente, Barcelona sorprende al mundo retornando a las fuentes del buen futbol, diría yo, de su esencia, si ustedes observan detenidamente,no se trata de fornidos y atléticos deportistas, ni mucho menos, son bajitos en muchos casos, flaquitos o medios regordetes algunos, pero con un sentido del juego colectivo sensacional, todos son un bloque que toca y toca, se apoyan entre todos, le dan SOSTENIBILIDAD a su fútbol todo el partido.Son efectivos marcando goles, corren lo necesario, hacen que el fútbol parezca muy sencillo y algo sumamente importante, no necesitan realizar FOULS, el juego limpio es una de sus herramientas, el RESPETO AL OTRO FUTBOLISTA. Han ganado todo lo que el mundo del futbol ofrece como competencia. Propongo que para transformar nuestra vialidad deberíamos retornar también a las fuentes del ser humano, el respeto al peatón, el bajar la velocidad para seguridad de todos, es mejor transitar sin tensión que en forma prepotente e insegura. Debemos contar con un DT que logre formar un solo equipo que trabaje solidario en la vía de todos, con decisiones concertadas para que exista juego en conjunto y se puedan meter muchos goles como lo hace el Barcelona. No se necesitade galácticos, ‘sabelotodo’, todo lo contrario, se requiere de personas comprometidas de pensamiento y acción y que sean capaces de aplicar en la cancha las eternas fuentes de la condición humana; entre ellas, el respeto al otro, el cumplimiento de las normas básicas establecidas para el tránsito de vehículos y personas para una sana convivencia e interacción humana. Cuando esto se logre nuestras calles, avenidas y carreteras se convertirán en amigables compañeras de ruta.


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Federico Battifora

Rompemuelle