¿Raffo es ‘Kung Fu Panda’?

Estupefactos, los lustrabotas de la avenida Abancay empotran rápidamente sus rostros en las rejas del Congreso; sus miradas se dirigían hacia el congresista Carlos Raffo. “¡Es ‘Kung Fu Panda’!”, dijo uno de los mocosos. Ese mismo día, el humorista mexicano Roberto Gómez Bolaños se presentaba en el Parlamento; los pequeños no le dieron ‘bola’. Los infantes esperaban que su héroe animado, ahora en carne y hueso, lance una patada en el aire, en un impensado estreno mundial totalmente gratis. El panda obeso de la película es un personaje creado por la Dreamworks; es cierto, cuando sonríe es parecido a Raffo. Los niños nunca mienten. Algo por el estilo pasó dentro del Congreso. El fujimorista está colérico porque un nacionalista dejó en su curul una cajita de canchita dulce con el dibujo del panda en mención; aprovechó el momento urgente de Carlos (dejaba sus cañazos de bambú en el retrete: unas filigranas aceitunadas); “Qué raro, con Kenji en el sushi bar no me sale eso”, dijo en el baño. Lo cierto es que ya quisiera tener éste un ápice de la ternura del panda. Kenji, alias ‘Playdog’, viene diciendo que Carlos está en extinción. Tiene algo de razón. ¿Es humano o casi humano, o no puede ser humano nunca el que tarareó en originalidad ya extrema, las notas malditas del ‘baile del chino’? Raffo tiene las ojeras parecidas a las de un panda. Eso le pasa por visionar en demasía las escenas hot de su querido ‘Fuji’ con las periodistas ´geishas`. Pero más que un panda, es un mutante, un x-men puercoespín, una papa transgénica, con su ADN adquirido de un murciélago. Un panda-bat, en todo caso.

Por Diario La Primera | 11 jul 2008 |    

 


    Luis Torres Montero

    Luis Torres Montero

    Malas palabras

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