¿Qué pasará cuando el proyecto Camisea termine?

La promesa de masificar el uso del gas y de llevar a cabo la industria petroquímica ha traído como consecuencia la ampliación de las operaciones de hidrocarburos en la cuenca del Urubamba. Si bien cada proyecto debe contar con un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), la discusión gira en torno a si la sumatoria de estos proyectos dentro de la cuenca están tomando en cuenta la mayor presión sobre los recursos.

Por Diario La Primera | 04 set 2012 |    

A casi diez años del inicio del Proyecto Camisea, es hora de preguntarse si el desarrollo de este Proyecto ha traído los beneficios prometidos a las poblaciones aledañas.

Problema sustancial es que no se utilizan completamente los recursos del Canon y, siendo objetivos, el Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) hoy resulta obsoleto. De otro lado, está la espera de la Región Cusco por el aprovechamiento del gas que se extrae de esa parte del país.

No se cuenta con un diagnóstico social, económico y ambiental de la cuenca, y por ende el Estado no maneja indicadores para la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones. La ausencia del Estado ha conllevado a que sean las empresas las que acudan ante las demandas de la población.

Entonces, surge la duda sobre ¿qué pasará cuando el Proyecto Camisea termine?

Para evitar los peores escenarios, se ha elaborado una Propuesta de Programa de Desarrollo y Mitigación de Impactos Directos e Indirectos en la cuenca del Urubamba, la cual será presentada al Gobierno Regional del Cusco, así como a diversas autoridades de la Región, en el marco del Convenio entre el Consejo Regional de Cusco y Derecho, Ambiente y Recursos Naturales.

Esta Propuesta incluye el fortalecimiento de la gobernabilidad a nivel nacional, regional y local, lo que implica fortalecer las capacidades de los funcionarios y priorizar los instrumentos de gestión claves para la Región, como el ordenamiento territorial, así como generar mecanismos que acerquen al Estado a las zonas rurales, a través de la construcción de una línea de base social, económica y ambiental, que permita satisfacer las verdaderas necesidades de las poblaciones.

Como se sabe, la Región Cusco cuenta con muchos recursos pero tiene pobreza y pobreza extrema. Por ello, es fundamental promover la modificación del SNIP, elaborar estudios de mercado previos a la formulación de proyectos de desarrollo y contar con un Plan de Desarrollo Energético. Se debe promover que las comunidades nativas construyan su visión de desarrollo, y sobre la base de ello, formular proyectos con el porcentaje de Canon que les corresponde. En el aspecto ambiental, se propone estandarizar la metodología de los monitoreos y mejorar el sistema de intercambio de información sobre los mismos, a fin de darles mayor credibilidad.

Todo ello haría plausibles y visibles los beneficios de la explotación del gas, pues ayudaría a que esta actividad se realice en armonía con el ambiente y, en especial, con las poblaciones locales. Asimismo, permitirá mejorar las condiciones de gobernanza y lograr relaciones más eficientes entre autoridades locales, regionales, nacionales, organizaciones indígenas, el sector privado y la sociedad civil. La idea es evitar las malas decisiones sobre Camisea y potencializar el mejor uso sostenible y equitativo del gas.

Estamos a tiempo de asegurar la sostenibilidad de estas actividades, no se tiene que esperar al fin del Proyecto más importante del país para decir qué se hizo mal.


    Bettina Reyna Ugarriza

    Bettina Reyna Ugarriza

    Amazonía y Buen Gobierno

    Derecho, Ambiente y Recursos Naturales - DAR