Qué deja un accidente vial

Muy pocas veces este tema es abordado abiertamente por alguna de las mediocres autoridades que tenemos en nuestra patria, responsables de la seguridad vial.

Por Diario La Primera | 02 set 2010 |    
Las estadísticas oficiales no incluyen lo que sucede luego del acto mismo del desgraciado evento, solo contamos con estadísticas de muertos en al acto mismo del accidente de tránsito. Los que fallecen luego de horas, o días, producto de ese concreto evento no figuran en las estadísticas. Obviamente ni qué decir de las demoras en la atención de los heridos graves o simplemente tratamientos insuficientes, cuando el monto del seguro contra accidentes de tránsito se agota. Luego viene el tema psicológico en la persona, si se recupera, o en la familia si es que la víctima constituía el sostén del hogar. Cuando existen lesiones graves sobreviene un impacto en la estructura psíquica de la persona afectada, sobre todo cuando las lesiones generan invalidez o larga convalecencia con algún grado de discapacidad física o mental, automáticamente este problema se traslada al entorno familiar y amical de la víctima. El conductor involucrado como responsable o con algún grado de responsabilidad en este evento, considerando que el accidente no es intencional, y nada tiene que ver esto con la omisión del cumplimiento de normas de tránsito o conductas correctas en la conducción para evitar los accidentes, entonces este conductor también pasa por lo suyo, está sujeto también a las alteraciones psicológicas debido a las presiones de la policía y del poder judicial, amén de la descalificación social, incluyendo su entorno familiar, esto mella en la autoestima que puede derivar en cuadro depresivo severo. Evidentemente que este impacto es diferente según el segmento socioeconómico que pertenece la persona, como también la edad de la misma. Hay mucho mas sobre este delicadísimo tema que en próximas columnas trataré, de momento diremos que los efectos colaterales quedan ocultos detrás de las frías estadísticas. Hasta mañana.

    Federico Battifora