¿Qué buscan los ex?

De un tiempo a esta parte vemos cómo se hace cada vez más frecuente la presencia en los medios de comunicación de funcionarios de todo nivel los que, entrevistados sobre alguna coyuntura social, técnica, económica o política, responden alegremente haciéndonos ver al oyente o televidente, lo que ellos hubieran hecho en la situación comentada, lo que, sin duda alguna, sería propuesta o accionar inmensamente superior en calidad y oportunidad a lo que ahora han hecho los titulares de las funciones que ellos, estos ex, alguna vez realizaron.

| 29 abril 2012 12:04 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.1k Lecturas
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La sensación que experimento cuando escucho a estos entrevistados que ya fueron, es parecida a la que sentí en la oportunidad en la que se me acercó un sujeto a saludarme con mucha efusividad diciéndome que admiraba mi trabajo de actor a la vez que me hacía presente que él era el exmarido de fulanita de tal (actriz amiga mía cuyo nombre por obvias razones no cito). No entendí el por qué de de esa necesidad de apoyarse o validarse en una relación ahora inexistente para presentarse, como que sin ese dato de su pasado su vida no tuviese o no tendría para los demás valor alguno. El era un ex y se vanagloriaba en publicitarlo.

Recuerdo otra triste y de mal gusto intervención pública de un ex, ésta se dio en una entrevista en un programa de César Hildebrandt en la que el periodista entrevistaba al ex marido de la que en ese momento era la amante del entonces asesor presidencial (cuyo nombre no menciono aquí por razones de higiene); ambos, amante y asesor, estaban de toda moda y eran portada y titular obligados de diarios y noticieros, así que la expectativa por la entrevista al ex de esa amante, sobre la que se habían tejido mitos dignos de una moderna y superada edición del antiguo Kama sutra, era muy grande. Recuerdo la lamentable performance de este exmarido contándole al periodista con lujo de detalles sus episodios de alcoba y preocupándose con exactitud por dibujar con palabras y gestos los gustos de la gimnasia sexual de quien había sido su pareja. Aquí mi recuerdo de este ex es el de haber reconocido en vivo y en directo cómo se expresa un pobre diablo.

En esta columna trato temas de comunicación así que después de los párrafos anteriores me pregunto ¿qué buscan comunicar estos modernos y muy frecuentes ex funcionarios que desfilan a diario por los noticieros? ¿no sienten vergüenza alguna por estar recomendando ahora, por ejemplo, que el titular actual del puesto que alguna vez ellos ocuparon deba hacer esto o lo otro, cuando en la oportunidad en la que ellos estuvieron a cargo no hicieron ni esto ni lo otro? No sé bien si son ellos los que buscan estar presentes en los medios o si son buscados y luego utilizados por los directores de los programas periodísticos para generar controversia en la opinión pública, lo que siento es que cualquiera sea la razón, lo que terminan comunicando es una penosa preocupación o por no desaparecer del espectro o por limpiarse de una mala gestión apelando a nuestra reconocida amnesia nacional. Ya fueron y no lo aceptan. Critican con vehemencia lo que hacen los actuales funcionarios cuando, con ligeros matices, lo que ahora critican es lo mismo que ellos hicieron. Así seguiremos como espectadores de este penoso desfile de los ex sin aprender nada nuevo que nos modifique para bien sino que, por el contrario, nos ratifique en el ejercicio de bajarle la llanta al anterior como en un moderno palo encebado.


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Jaime Lértora

¡Habla Jaime!

Columnista