Puntos para el paro

La encuesta de la Universidad Católica difundida ayer es un respaldo tácito al paro convocado por la CGTP. No digo que La Católica le quiera hacer un favor al paro. Lo que digo es que el paisaje social que nos pinta el sondeo que mensualmente hace La Católica coincide con lo que podrían ser las motivaciones más profundas de los que van a parar.

Por Diario La Primera | 08 jul 2008 |    

En efecto, sólo el 25 por ciento de los consultados –se trata de más de 1,200 entrevistas hechas durante la última semana de junio en 70 distritos urbanos de 13 regiones en todo el país– considera que “estamos mejor” en relación al tema de la creación de empleos. Esa cifra desciende al 7 por ciento en el centro del Perú. ¡Y 34 por ciento cree que estamos peor que antes del segundo debut del doctor García! En la sensación de que todo está igual y nada se ha movido respecto del crecimiento de las plazas de trabajo está el 39%. Por lo tanto, si sumamos a los que piensan que estamos peor (34) los que piensan que estamos igual que antes (39), tendremos el fornido 73 por ciento que puede mirar el paro como una protesta legítima y no como el comienzo del apocalipsis.

El asunto se agrava en el rubro de sueldos y salarios. Los que piensan que estamos mejor apenas llegan al 10 por ciento mientras que 47% considera que estamos igualitos y 40% afirma que estamos peor. Con lo que tenemos un 87% de ese estamento que en Cuba llamarían “desafectos”. Punto para el paro.

Sobre el control de la inflación –es decir la sensación popular frente al alza del costo de vida– la cosa es peliaguda. El 54% piensa que estamos peor frente a un 11%, basado fundamentalmente en Lima, que dice que estamos mejor. Punto de Nadal para el paro.

Prescindiendo de quienes responden “igual” –lo que implica, dadas las circunstancias, un punto de vista desalentado y negativo– la relación “Mejor-Peor” es abrumadoramente triste para el gobierno que apela a Montesinos con tal de desacreditar al paro (sí, el Montesinos que le ponía 30,000 dólares en el bolsillo a Agustín Mantilla, el secretario bilingüe del doctor García).

En el tema acceso a los servicios de salud, “Mejor” es 18 y “Peor” 31 (patatús con soroche para Hernancito). En el de violencia e inseguridad, “Mejor” llega a 11 y “Peor” a 55%. En el de la reforma del poder judicial, un anhelo de multitudes, “Mejor” es 7 y “Peor” es 36 por ciento.

Pero si no prescindimos de quienes dicen “Igual” queriendo decir que nada ha cambiado, el gobierno pierde hasta donde gana. Ese es el caso del tema acceso al agua y desagüe, donde “Mejor” es 29 pero la suma de “Peor” (21) e “Igual” (47) asciende al más o menos constante 76% de alejados del régimen.

Caso semejante se da en el asunto de la educación, en el que “Mejor” es 26% y “Peor” es 25%, frente a un rotundo 46% que afirma que no ha habido ningún cambio.

Y ya no hablemos del tema “lucha contra la corrupción”. Allí el “Mejor” es 16, el “Peor” 37 y el “Igual” 45, con lo que tenemos que un 82 por ciento del país tiene la sensación de que esta vez (también) la corrupción saldrá ilesa y ganadora y más “madame” que nunca.

Y claro, cuando a la gente se le pregunta cuáles son los principales problemas del Perú las primeras respuestas son: Desempleo (18%), Corrupción de funcionarios del gobierno (17%) y “Crisis de valores morales” (15%). ¿Y el terrorismo, a pesar de la campaña oficial-fujimorista para hacernos creer que el rebrote ya viene, que el segundo del subjefe de “Artemio” también viene y que hasta el sepulto MRTA pena en el Vrae y duerme junto a los gringos en Ayacucho? Pues el terrorismo es juzgado como un problema sólo por el 0,3 por ciento de los encuestados. Y esto a pesar de que Alva Castro, con su cara de asesino en serie, es uno de los favoritos de los noticieros de la medianoche.

El paro tiene que ser una lección de ira pacífica y protesta en orden. Y el paro tiene que ser político a secas, aparte de laboral y reivindicativo. Tan político como lo fue el del 2004, la tarde aquella en la que el Apra desfiló juntó a la CGTP para decirle a Toledo “basta de incumplir promesas y basta de engañar al pueblo, pidamos la vacancia presidencial de una vez por todas”.

¿O es que en esa oportunidad el Apra ocultó a sus líderes para que nadie dijera que el paro era político? No, hombre. Tan no ocultaron a sus líderes que cuando el doctor García resultó fugazmente eclipsado por un zampón de clínico talante, un correctivo tipo escuela militar enmendó la situación. Y el paro fue político y nadie se quejó por ello y no hubo más lamentos que el del culo del señor Lora, pobrecito.

Así que el paro viene, así no les guste a los hermanos Agois y a la cocinera del Canal 2, que será amarilla pero hace los mejores rocotos rellenos de la CAN, para qué vamos a ser mezquinos.


    César Hildebrandt

    César Hildebrandt

    Opinión

    Columnista