Pueblos indígenas: pobreza y modernidad

La reciente lucha de los pueblos indígenas amazónicos por sus derechos y cuyo epílogo fue la derogatoria de los decretos legislativos 1015 y1973 ha provocado en nuestro país las reacciones y opiniones más increíbles, casi imposibles de imaginar en un país democrático y civilizado.

Por Diario La Primera | 01 setiembre 2008 |  3.4k 
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Los pueblos indígenas que se levantaron desde el 9 del pasado mes de agosto exigiendo el respeto de sus derechos ciudadanos han sido acusados de todo. Desde enemigos del avance tecnológico, el mercado y la modernidad (Alan García), hasta de primitivos que ahuyentan la inversión privada y por tanto han elegido la atroz condena de vivir para siempre en la pobreza.

Tanta carga de racismo, de hipocresía, de falsedades y de ignorancia sobre los 300 mil pobladores indígenas de la Amazonía Peruana nos revelan que en el Perú ciertos sectores de la sociedad, especialmente la derecha económica y política, son capaces de todo para defender sus privilegios.

El argumento de que los pueblos indígenas están condenados a perpetuidad a la pobreza simplemente porque defienden sus tierras y se oponen a su venta es de una falsedad perversa. Para quiénes esgrimen esta falacia el secreto de salir de la pobreza y alcanzar el desarrollo está en la enajenación de las tierras indígenas.

Tan falso es este argumento que seguramente no existe un solo caso en la Amazonía (tampoco en los Andes) en que una comunidad indígena que ha vendido sus tierras ha dejado de ser pobre. Todo lo contrario, como recordaba hace poco César Villanueva, el presidente de la Región San Martín, los indígenas y campesinos que en el Medio y Bajo Huallaga vendieron sus tierras a las grandes empresas hoy son peones agobiados por la pobreza y atrapados por el consumo de “quinientin”, un veneno alcohólico que hoy destruye sus vidas.

La acusación de que los indígenas son enemigos de la modernidad se cae a pedazos. Quienes sostienen este argumento creen que es moderno saquear el bosque, contaminar las aguas (la OXY primero y luego Pluspetrol arrojan a los ríos amazónicos un millón de barriles de agua envenenada cada día), convertir en letrinas los ríos y lagos y destruir el planeta Tierra para obtener ganancias.

Los indígenas amazónicos son modernos porque aman y respetan la naturaleza. Son pobres ahora por los abusos, la explotación y por un sistema que ha sido montado contra ellos y porque tenemos un Estado que históricamente ha sido y sigue siendo el aliado de sus opresores.

Referencia
Propia



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