Por protestas: Conga cambió y Humala bajó

1).- Después de dos meses de espera, Newmont, principal socio de la empresa Yanacocha, ha declarado estar a favor de postergar las operaciones a tajo abierto de la explotación minera hasta dentro de dos años.

Por Diario La Primera | 25 jun 2012 |    

El compromiso para que, mientras tanto, se construyan los 4 reservorios de agua con capacidad de 14.5 millones de metros cúbicos y más de un centenar de reservorios multifamiliares, para abastecer a miles de familias campesinas de agua potable, es un logro de la protesta cajamarquina. También, el respeto a las lagunas Azul y Chica y que no se utilicen como botaderos-quiera o no Roque Benavides- es una salida respetuosa a favor de la mantención del paisaje natural. Esto ha redefinido el carácter del conflicto acerca de Conga.

2).- Este era el sentido de la orientación a que apuntaba la negociación y eventual acuerdo que se tramitaba el domingo 4 de diciembre del año pasado, entre Salomón Lerner, consensuada la propuesta con el ministro Giesecke, y los dirigentes cajamarquinos encabezados por Santos. Y que fue torpedeada desde Lima, vía Valdés, para decretar el estado de emergencia e impedir el acuerdo.

3).- Pero la protesta cajamarquina ha logrado volver a poner las cosas en su lugar. Ya, en enero, las poses autoritarias de Valdés como Primer Ministro hicieron crecer el avance de la protesta desde las calles y plazas de las provincias hasta expandirse a la ciudad de Cajamarca. La rápida selección de los miembros de la Comisión para el Peritaje Internacional, 16 de febrero, ya mostraba que el gobierno se daba cuenta del avance de la protesta. Las movilizaciones y paros, los pronunciamientos de alcaldes, la universidad y colegios profesionales de Cajamarca, le dieron amplio sostén y legitimidad para la formación del Comando Unitario a favor de Conga no va. El informe del peritaje internacional, el 17 de abril, no cambió nada. Los ánimos se caldeaban cada vez más. El 20 de abril el presidente Humala en un mensaje a la nación exige, cuadriplicar la capacidad de los reservorios, no tocar dos lagunas y exigir 10 mil puestos de trabajo. Pero ya estaba en marcha la convocatoria a la huelga indefinida a partir del 31 de mayo.

4).- Ya sabemos cómo se ha desarrollado la huelga y cómo no se cayó en la provocación. Hoy, Cajamarca quiere ser escuchada por el gobierno y el presidente, dejando de lado mezquindades, debe de recibir a los representantes de la protesta cajamarquina. Ha llegado el momento que estos asuman también la responsabilidad de supervisar y fiscalizar lo prometido. En realidad, es bastante lo conseguido si lo comparamos con lo que el inicial EIA le concedía a Yanacocha. Faltan dos años y largo el camino por recorrer. La posibilidad de suspender la huelga no debería ser descartada. Tampoco la realización de un referéndum. Los halcones de los dos lados quieren que la huelga continúe, unos porque quieren reprimirla y encarcelar a Santos y otros dirigentes; y los otros, porque quieren llevar la protesta hacia el despeñadero. Sin embargo, como siempre, un Comando Unitario de Lucha debe permanecer vigilante. Valdés ya cayó y no se da cuenta. Existe un plazo de dos años para restañar heridas y ganar confianzas. Pero, la lección de la protesta cajamarquina, está ahí; con su ejemplo, ha conseguido dar inicio a un nuevo pacto para la explotación minera en el país.


    Carlos Tapia

    Carlos Tapia

    Opinión

    Columnista