Presentaciones aburridas

Luego de transcurridos unos insoportables treinta minutos el expositor dice: “…y para terminar…”, entonces toda la sala se activa como si despertara a la vez de una larga modorra. Escenas como esta se viven a diario en, lamentablemente, la mayoría de las presentaciones o exposiciones orales y, principalmente, en aquellas que usan soporte audiovisual, léase power point ®, un excelente recurso que, mal manejado, se ha convertido en garantía de aburrimiento colectivo.

| 09 octubre 2011 12:10 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.3k Lecturas
1334

En Suiza se ha creado recientemente un partido político anti-powerpoint (www.anti-powerpoint-party.com), cuyo objetivo es que decrezca el número de presentaciones aburridas y aumenten las presentaciones de calidad. Semanalmente, dicen, se pierden en el mundo miles de horas-hombre asistiendo a inútiles presentaciones. No es que ellos quieran desterrar el uso de este programa sino que no sea obligatorio el uso del mismo por expositores que la mayoría de las veces se dedican a pasar las diapositivas y a leer su contenido como si el auditorio no pudiera hacerlo por sí mismo.

Mucho de esto puede ser cierto pero no es menos cierto que la culpa no es del software en cuestión sino del presentador pues igual puede aburrir o hacer inútil el que se lo escuche sin que se valga del mismo. Es decir, con o sin PowerPoint ® será igual de aburrido.

Una de las razones más comunes por la que una presentación resulta pesada es porque el expositor o presentador pretende decírnoslo todo. No es que tenga un mensaje o haya encontrado la esencia de lo que quiere que sepamos sino que nos lo quiere decir todo y para ello abunda en información y en innumerables datos los que nos son presentados muchas veces en tablas de numerosas entradas las que cuando son proyectadas suele acompañar con la frase: “…como podemos ver claramente en la lámina” y claro que no podemos ver claramente nada ya que la información es tanta y de tamaño tan pequeño que ni modo.

Estos aburridos expositores deben enterarse de que el PowerPoint ® no hace las presentaciones sino que nos ayuda a prepararlas por medio de facilidades de diseño y de animación. La presentación la estructura y elabora el presentador y puede o no hacerla usando este programa.

Una presentación que no tiene un objetivo claro será muy difícil de exponer, es decir, veremos divagar, dar vueltas al expositor, en un ritmo monocorde y de efecto narcotizante. Lo contrario, es decir, teniendo una idea clara de la cual está el expositor firmemente convencido, nacerá una exposición entusiasta y provocadora.

En conclusión serán más efectivas las presentaciones y por lo tanto menos aburridas cuanto más trabaje el expositor en su preparación. Encontrar la esencia de lo que nos quiere transmitir, construir las frases para decirlo, ejemplos para ilustrarlo, diseñar diapositivas mas visuales que textuales que apoyen lo que nos quiere decir, entrenarse en el manejo de la exposición y en el uso del tiempo, posibilitaran que el auditorio permanezca atento e interesado durante la intervención y al final agradezca que no se le haya hecho perder el tiempo.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: | | |


...

Jaime Lértora

¡Habla Jaime!

Columnista

Deje un comentario

Espere...
0.9897108078