Posicionamiento

Creemos muchas veces que la comunicación tiene diversas funciones: resolver problemas, asuntos sociales, etc. Esto ha generado un congestionamiento tal en los canales, que sólo unos pocos mensajes llegan a su destino.

Por Diario La Primera | 05 ago 2012 |    

Podemos tomar como ejemplo el de la publicidad; un pequeño canal en el gran río de la comunicación. Así también los libros, los diarios, las revistas….¿es posible que una persona promedio pueda asimilar toda esa información? La comunicación en una sociedad sobre comunicada resulta difícil. A menudo, es mejor no comunicar a menos que se esté dispuesto a conquistar posiciones a largo plazo.

Para resolver el congestionamiento de tráfico en la autopista mental del cliente en perspectiva, hay que emplear un enfoque sobre simplificado.

Prácticamente todo el mundo puede aprender a aplicar las lecciones de esta técnica en la propia vida, tanto en el hogar como en la oficina.

Otra de las razones por las cuales nuestros mensajes se pierden, se debe a la cantidad de medios que se han inventado para satisfacer nuestra necesidad de comunicación. Veamos: TV por aire y cable; radio AM y FM; carteles en la calle y en los ómnibus; diarios y revistas, mensajes en la web y sms en los celulares….

Cada día, miles de mensaje publicitarios compiten por lograr un lugar en la mente del cliente, y es así como la mente se convierte en el campo de batalla. Otra razón de que los mensajes se sigan perdiendo, es la cantidad de productos que hemos inventado para atender nuestras necesidades físicas y mentales.

Vale como ejemplo la comida: los supermercados suelen tener expuestos miles de productos individuales o marcas. En el campo de la industria y en el área de medicamentos sucede lo mismo.

Más allá de esto, se ha descubierto que la gente es capaz de recibir sólo una cantidad limitada de sensaciones: al llegar cierto nivel, el cerebro queda en blanco y se niega a funcionar normalmente. Entonces, cómo podremos filtrar información en medio de esta situación?

La mejor manera de penetrar en la mente del otro es ser el primero en llegar. Podemos demostrar la validez de este principio preguntándonos quién fue el segundo astronauta que pisó la luna, o cuál es la segunda montaña más alta del mundo. Es difícil desbancar estos primeros lugares. Lo primero que se necesita para fijar el mensaje en la mente de modo indeleble, no es un mensaje, sino una mente en blanco que no haya sido marcada con el “hierro” de otra ganadería.

En los negocios, al igual que en el matrimonio, se debe impactar primero y, luego, procurar que no haya ningún cambio.

Referencia
Posicionamiento

    Mario Galarza Peña

    Mario Galarza Peña

    Marketing & Negocios

    mgalarza@mg-group.com.pe