Pobreza: Más allá de la asistencia

No cabe duda que en nuestro país, fortalecer la protección social otorgando pensiones a los mayores de 65 años y subsidios - como los de Juntos- a las familias en pobreza extrema, es importante. El desarrollo no es solo crecimiento económico, sino también dar sostén a quienes por diversas circunstancias no logran cubrir sus necesidades urgentes, y así lo han entendido los países más avanzados sin excepción.

Por Diario La Primera | 28 jun 2011 |    

Pero es también indudable que en el Perú existe un serio problema de falta de oportunidades económicas. Las grandes y medianas empresas dan empleo a menos del 20 por ciento de la población económicamente activa. La mayor parte de los peruanos se encuentran trabajando en empleos autogenerados o microempresas, de muy baja productividad y que debido a ello logran pocos ingresos. Además carecen de seguridad social, debiéndose su informalidad a la baja productividad, explicada a su vez por el escaso nivel de capital y tecnología del que disponen.

Los más pobres son, mayoritariamente, los campesinos y nativos. En la sierra y selva rurales la pobreza alcanza a más de dos terceras partes de la población. En estas zonas se combinan la baja productividad y pocos ingresos, con una escasa presencia del Estado, de tal manera que los caminos son malos, falta agua y electricidad y la educación es de baja calidad.

Sacar a esas zonas de la pobreza requiere un enfoque integral que incluya:

- Infraestructura, haciendo llegar los caminos y conexiones viales, la electricidad, las telecomunicaciones y el agua que se necesita para poder mejorar sus pequeños negocios o incursionar en nuevos rubros.

- Capital humano, para que las personas tengan las capacidades y los conocimientos necesarios para poder llevar a cabo nuevos emprendimientos económicos y utilizar tecnologías más productivas, lo que demanda hacer un esfuerzo importante por mejorar los servicios de salud y educación rurales, combatir con fuerza la desnutrición crónica y dar cuidados adecuados a los niños menores de 5 años.

- Nuevas técnicas que les permitan mejorar su producción, con sistemas de riego por aspersión o goteo, pastos y semillas mejoradas, cobertizos, mejoramiento genético de animales, etc.

-Procesamiento de productos que les permitan añadir valor, ya sean yogurts, mermeladas, tratamiento post-cosecha, etc.

- Sanidad agropecuaria, combatiendo las enfermedades y plagas de animales y cultivos.

- Conexión a mercados tanto externos como internos, promoviendo productos de mayor valor, con estandarización y mejoramiento de su calidad.

- Apoyo a proyectos de nuevos negocios, facilitando la asistencia técnica, comercial y de gestión.

- Promover la asociatividad, para que las cooperativas, federaciones campesinas, grupos de productores u otras formas de acción colectiva puedan prestar servicios de comercialización, conexión a mercados y asistencia técnica, así como diálogo con las autoridades para buscar solución a sus problemas.

La tarea es grande. Pero debe buscarse una alternativa sostenible de lucha contra la pobreza. Ahora es cuando.


    Pedro Francke