Pésima costumbre

No está terminada la primera etapa del Cosac I, pero el sistema que opera El Metropolitano ya inició el cobro de pasajes, lo cual es correcto, pero lo INCORRECTO como siempre suele suceder, si no remitámonos a los ajustes en los peajes en las carreteras concesionadas antes de realizar la obra pactada, es que cobren por algo aún inconcluso, por último que cobren de acuerdo, pero el porcentaje de kilómetros correspondiente al servicio que hasta hoy pueden ofrecer.

Por Diario La Primera | 04 ago 2010 |    

Todo usuario de este servicio debe adquirir una tarjeta (único sistema de pago) fijada en S/.1.50 (mínimo). Pero ojito, esta tarifa fue establecida considerando el total de kilómetros establecidos para la etapa I del Cosac. Lo correcto sería cobrar el justiprecio del recorrido que pueden realizar hoy. Pero ante todo pronóstico Pro Transporte se pronunció manifestando los siguiente-Esta tarifa que hoy se cobra es justa y se estableció luego de un profundo estudio y se mantendrá cuando la obra completa esté lista. Castañeda por su parte manifestó que esta tarifa que ya se empezó a cobrar se debe considerar como compensación al servicio que se ha brindando gratis hasta el 28 de julio. ¿Acaso los servicios gratuitos no formaron parte del entrenamiento para descubrir debilidades del sistema? y NECESITABAN de los pasajeros para poder llegar a conclusiones. ¿No se deberían acaso establecer tarifas diferentes? No es justo que el ciudadano pague lo que no le dan aún, el usuario no es responsable de esta ineficiencia, considerando además que el poblador de Lima en casi 87% es demandante de los servicios de movilización pública urbana masiva, esto quiere decir que este sistema tiene un componente social indiscutible. Como referencia, en Bogotá se opera con tarifa fija en Santiago con tarifa variable. El Metropolitano es un sistema sumamente interesante y que apuesta para iniciar el proceso de transformación de la movilidad urbana en Lima, pero de ninguna manera debemos aceptar los abusos de las autoridades que en nuestra patria se convierten en pésimas costumbres. Hasta mañana.

    Federico Battifora