Persiguiendo a la libertad de prensa

Hoy es un día crítico para la libertad de prensa. Un juez dictará sentencia contra el director del Diario 16, Juan Carlos Tafur, y el periodista Roberto More, en un proceso abierto a partir de una denuncia de un héroe venido a menos y actual especialista en casos de difamación, el general Antonio Ketín Vidal, captor de Abimael Guzmán y antes de ello amigo y colega de Vladimiro Montesinos.

| 08 mayo 2012 12:05 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.5k Lecturas
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El general que ya consiguió exilar a un periodista en otro país, tiene suerte con los jueces lo que lo hace más de temer. Ahora le ha tocado el titular del 12° Juzgado de Lima, al que debe haber convencido de alguna manera que Tafur y More han tenido una intención no periodística de hacerle daño moral, aunque no medie relación alguna entre unos y otro, y que una sola publicación puede constituir una “campaña sistemática”, para que insista en condenar.

A pesar de que su trayectoria está llena de claros-oscuros, el general Ketín no ha querido aclarar las partes controversiales y ha preferido insistir en la imagen del Policía que conversaba amablemente con el jefe de Sendero Luminoso la noche del 12 de septiembre de 1992, cuando Fujimori se encontraba de pesca en la selva y el SIN no estaba al tanto del golpe final a la cúpula subversiva. Para proteger esta figura que nadie discute, el general enjuicia a los que le recuerdan que también tiene otras historias menos brillantes referidas a bajas de la institución en los 80, trabajo en el estudio del Dr. Montesinos en tiempo de la defensa de Perciles Sánchez Paredes, regreso a la institución con alguna ayuda de arriba.

Lo que Tafur y More han consignado es un informe secreto de la Policía que señala la participación de Vidal en gestiones a favor del clan del que Perciles fue jefe máximo antes de ser asesinado. ¡Cómo no va a ser noticia tener un dato así! Y si la Policía no dice la verdad, lo que debiera hacer el general es desmentirla puntualmente y de ser necesaria denunciarla por calumnia. Pero nada más fácil que irse contra la prensa para colocarla a la defensiva, obligando a explicar lo que no necesita explicarse, que aquí no hay nada personal y que las personas públicas no pueden declararse meramente ofendidas cuando deben aclarar algo.

Tafur y More están siendo víctimas de un abuso que hemos vivido en otras oportunidades. Y, claro, las diferencias entre los medios suelen impedir que la solidaridad sea más activa. Muy en su estilo, Aldo M ha recordado en estos días que fue el primero en reclamar por mí cuando me involucraron en una investigación contra la izquierda peruana a partir de un destape que hice de esas intenciones represivas, basadas en los supuestos contenidos de la computadora del colombiano Raúl Reyes. Ese es un hecho real, que iba acompañado de todos los peros del mundo, e igual agradecí porque creo que ningún periodista debe permitir que otro sea perseguido cuando lo único que hay en juego es información pura.

Seguro no es lo mismo el caso del redactor de Perú.21 acusado de hackear altas autoridades del Estado y que se deberá aclarar el papel del medio que era el directo beneficiario de este tipo de información. Pero igual dejamos sentada la protesta por el trato abusivo que representa encerrar en un penal de alta peligrosidad a un periodista sin antecedentes, por las molestias que parece haber causado a personajes del poder.


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Raúl Wiener

POLITIKA

Analista