Pensiones: otra trampa de las AFPs

Cuando los voceros, oficiales o encubiertos, de las AFPs, insisten en eliminar el sistema público de pensiones, usan como argumento que la ONP es deficitaria. Lo que tramposamente ocultan es que si se cerrara el sistema público de pensiones, el déficit de la ONP aumentaría.

Por Diario La Primera | 21 ago 2012 |    

Esto parece imposible, ¿cómo puede tener déficit algo cerrado? La cuestión es que cerrar el sistema público de pensiones puede significar que por ley los trabajadores activos ya no puedan estar afiliados al mismo y estén obligados a pasarse a una AFP, pero no puede borrar de un plumazo a todos los jubilados que reciben sus pensiones de la ONP. Por eso, la propuesta de cerrar el sistema público de pensiones solo puede significar para la ONP quitarle ingresos (los que provienen de las cotizaciones de los trabajadores afiliados a quienes se les prohibiría esa opción), pero no disminuirle sus obligaciones actuales. Como es obvio, si el sistema público de pensiones en la ONP deja de tener ingresos pero sigue teniendo que pagar las mismas pensiones, su déficit aumentará.

De tal manera que la consecuencia de cerrar el sistema público de pensiones no sería reducir el déficit de la ONP, sino aumentar esa carga fiscal. Eso será, con toda seguridad, un nuevo pretexto para que la ONP siga haciéndolas largas o negando pensiones a trabajadores que han acumulado décadas de servicio, y para que el monto de las pensiones siga estancado a pesar de la inflación. Esa es, a fin de cuentas, la dinámica que nos ha dejado la reforma fujimorista del sistema de pensiones.

¿Por qué nuevamente sale a la luz la propuesta de cerrar el sistema nacional de pensiones? Porque las AFPs tienen no millones de razones sino razones de millones. Si se elimina el sistema público de pensiones y se obliga a todos los trabajadores formales a afiliarse a las AFPs, éstas cobrarán mucho más comisiones.

Este año, las AFPs cobrarán comisiones por un monto superior a los 1,000’ 000,000 (mil millones) de soles. Tremenda cifra, superior al doble del presupuesto que recibe el Seguro Integral de Salud. Las AFPs reciben esa cifra teniendo como cotizantes a cerca de la mitad de los trabajadores formales, ya que muchos otros prefieren el sistema público. Pero si se cerrara por ley el sistema público, ya tendrían a todos los trabajadores obligados a pagarles a las AFPs, ¿qué les parece?

Existe una alternativa que no ampliaría la carga fiscal de las pensiones, sino que las reduciría: el de un sistema de pilares, con un mix público-privado, donde se combinan el ahorro individual con un fondo solidario. Esta propuesta estaba en el plan de gobierno de la “Gran Transformación” de Ollanta, con base en propuestas internacionales de la OIT, pero lamentablemente han sido reemplazadas por medidas como el Pensión65 recortado y la “reformita” de las AFPs, de alcance limitado y con problemas. Hay que insistir en una reforma integral de las pensiones, orientada a hacer realidad el derecho a la seguridad social y no a beneficiar a los poderosos grupos económicos que están tras las AFPs.


    Pedro Francke