Pensión 65: Universal, Solidaria y Vitalicia

Aunque fue durante la reciente campaña electoral cuando las Pensiones No Contributivas se hicieron famosas bajo el marketero nombre de Pensión 65; esta propuesta de Ollanta Humala de otorgar 250 soles a todos los ancianos sin ingresos data de años atrás.

Por Diario La Primera | 03 jul 2011 |    

La primera vez que la oí nombrar como propuesta de política pública para el Perú, fue en la preparación de la X Conferencia Nacional de Desarrollo Social (CONADES) en el 2005. Los impulsores eran los dirigentes de ANAMPER, la Asociación Nacional de Adultos Mayores del Perú.

Luego de ser asumida en varios espacios de sociedad civil, la propuesta pasó a ser discutida en algunas instancias del Congreso de la República. Durante dos años consecutivos, 2009 y 2010, la bancada nacionalista presentó sendos dictámenes en minoría de la ley de presupuesto, en los que a solicitud del Grupo Nacional del Presupuesto Público, se incluía el otorgamiento progresivo de dichas pensiones como parte del gasto estatal.

De igual forma, en la Comisión de Seguridad Social del Parlamento, los integrantes de la bancada nacionalista promovieron el Proyecto de Ley 04213/2010, que hasta el momento es la propuesta normativa más avanzada sobre Pensiones No Contributivas en el país, porque se les da un carácter de universales, solidarias y vitalicias, a condición de ser peruano o peruana mayor de 65 años y no tener ninguna pensión pública y/o privada, ni ingresos o renta alguna acreditada por la administración tributaria, y residir en el Perú no menos de tres años antes de presentar la solicitud.

Además, se establece que la Oficina Nacional Previsional (ONP) se encargará de certificar el trámite y viabilizar su ejecución. También se determina el monto de cada pensión no contributiva en 60% de la pensión mínima (que hoy asciende a 415 soles), o sea 249 soles aproximadamente.

Es de ahí de donde sale la oferta electoral de Humala que hoy todos conocemos como Pensión 65. Universal, porque abarca a todos los sin pensión. Solidaria, porque los recursos salen de los impuestos que pagamos todos, incluso los beneficiarios. Y vitalicia, porque las pensiones son un derecho y no un bono o subsidio que más tarde se puede eliminar.

Pretender focalizarla en pobres extremos o lo que es peor, restringirla a algunas regiones con el cuento de comenzar por ahí, como rezan las políticas neoliberales, sería un grave error. Felizmente, la propuesta de Ollanta reposa directamente en el proyecto de Ley 04213/2010. Y es por eso, por lo que ha votado la mayoría.

    Carlos Alonso Bedoya

    Carlos Alonso Bedoya

    Economía disidente