Parar a Susana

Hay dos razones de fondo para que en la actual campaña electoral haya de pronto girado de los supuestos temas técnicos “que interesan a los vecinos”, a un debate sobre los plenarios de Patria Roja, las FARC, los puños cerrados y los lobos detrás de la caperucita.

Por Diario La Primera | 05 set 2010 |    
La primera es Lima, y significa que en la lectura de derecha sobre las elecciones del 2006, la capital del país y su 30% de electorado les pertenecería, al punto que pudieron endosárselo a García en segunda vuelta y con ese voto dirimir la elección nacional: en Lima la diferencia fue de un millón de votos y nacionalmente de 700 mil.

La sola idea de que esta fortaleza se debilita, que el voto se des-derechiza (si se puede usar la impresión) y que la metrópoli se hace tan impredecible y fuera de control como el resto del país, les aterra. Y no tiene que ver con que Susana vaya a armar un soviet en la Plaza de Armas o que Patria Roja se proponga tomar los negocios privados para hacer alguna revolución.

Aquí el problema es que un voto clave para la reproducción del poder se redistribuye. De ahí tanta amargura por los “electorados” de los sectores A-B, que deberían ser los más firmes del sistema, y que se han dejado encandilar por la tía buena gente y no perciben que pueden contribuir a un triunfo de izquierda. Horror.

La segunda razón, es que, como pasó el 2005-2006, el Plan A de la victoria se ha caído en el camino. La otra vez fue que Lourdes debía ser la ganadora para que el García del peor gobierno de nuestra historia no volviera al poder, y lo que pasó fue que la vencedora de todas las encuestas terminó tercera y la derecha terminó votando por el regreso del peor presidente ahora transformado en mal menor.

Este cambio de estrategia requirió un ajuste de actores, y para ello entró con toda su capacidad de intimidación y manipulación de la prensa de derecha para “vacunar” a la gente, especialmente en Lima, para que no votara por el candidato peligro.

En el 2010, el Plan era la polaridad derecha-derecha, Lourdes-Kouri, casi PPC-PPC, pero se cayó otra vez. Y no sólo fue que la improvisación y la soberbia del ex presidente del Callao desmoronaron su candidatura, sino que, de paso, debilitaron a su contendora que también estaba llena de flancos débiles apenas ocultos en la polarización.

Y ya estamos en el Plan B, con la prensa de guerra echando barro por toneladas sobre la candidata rosa. Y están tan seguros de que ese es el método que acaban de escribir: “esta semana… ha sido pésima para Villarán, y para todos ya es evidente que su candidatura ha perdido peso y brújula…”. O sea que ya ganaron, aunque se hayan valido de falsificaciones, montajes y titulares reblandecidos como el del “puño marxista”.

Ahora ya creen que tienen la maquinaria aceitada, las armas que necesitan para decidir de la misma forma la elección presidencial del 2011. ¿Podrán seguir parando la historia? El tiempo lo dirá.
Referencia
Parar a Susana

    Raúl Wiener

    Raúl Wiener

    POLITIKA

    Analista