Paloma Torcaza

Cierta tarde de hace como 20 años, casi infartado por la belleza de los sonidos del huayno “Paloma Torcaza”, salí al parque frente a mi casa de San Borja con una vieja radiograbadora gigantesca y puse la canción a todo volumen.

Por Diario La Primera | 05 set 2012 |    

Un vecino, palomilla de esos que quieren hacerse los graciosos con sus sarcasmos, me dijo: “Oe, apaga esa carcacha y deja de escuchar esa canción que es para serranos”. La verdad es que no lo dijo con gracia ni con ironía ni con sarcasmo, sino con una carga de racismo increíble.

No sé de dónde captó fuerzas mi bracito derecho; pero me sobró potencia para propinarle un puñetazo de los buenos en la cara. Mi amigo cayó al piso como costal de papas y la radiograbadora se apagó por si sola.

Me asusté y llamé a mi mamá, quien, a su vez, llamó a la mamá de mi amigo, y aquella, por su parte, llorando, llamó a su esposo, que finalmente llamó a la ambulancia.

Mi amigo se recuperó antes de que llegara la ambulancia y al despertar me acusó: “El serrano me noqueó, pa’”.

Mi mamá no sabía qué había pasado, pero me miraba con ganas de noquearme. “Disculpa, mami”, le dije como admitiendo mi error. Ella no me dijo nada y pidió a los padres de mi noqueado amigo conversar juntos en mi casa.

Los dos, mi amigo y yo, fuimos con miedo a la reunión y él, después de un largo silencio, contó el hecho con lujo detalles y admitió ser él el que había provocado el puñetazo; y me salvó de una buena porque mi papá me iba a castigar de todas maneras si hubiese dicho que lo había golpeado por puro gusto.

Fue una reunión que terminó con música y canto. Los padres de mi amigo terminaron bailando y mamá y yo cantando aquella canción tradicional andina, que sonidos guardan misterios del corazón.

Pasaron los años, dejé San Borja, y después de años me enteré que mi amigo ahora toca quena en un grupo de músicos ayacuchanos.

Referencia
Paloma Torcaza

    El Escorpión

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    El Escorpión

    elescorpion@diariolaprimeraperu.com