País, identidad y nación

El comportamiento de parte de la población puneña relativiza la idea de cómo construir en el territorio peruano un país diverso, justo y exitoso. El asesinato del alcalde de Ilave y de supuestos delincuentes por turbas que se asumen legítimas, así como los recurrentes reclamos al Estado que suelen culminar en bloqueos, incendios de locales públicos y una secuela de muerte cuando la Policía interviene, son señal que en Puno el proyecto moderno está fracasando.

Por Diario La Primera | 03 jul 2011 |    
Allí batallan pares contrapuestos: Estado- Región; Estado- Nación; modernidad- tradicionalidad; mercado formal- mercado informal. Una carta privada de Martha Giraldo que vive y trabaja en Puno, transcrita en parte por articulistas de Lima, develó crudamente la situación existente como nunca antes se ha hecho, aunque la comunidad de inteligencia del Estado la conoce y monitorea por lo menos desde el 2001. Presento lo que está en juego marcando con A y B los polos opuestos:

1. Estado-Región. A: El Estado peruano es unitario en proceso de regionalización; las normas nacionales, regionales y locales rigen en el territorio. B: El Estado sigue siendo ajeno, la Región no nos representa. Tenemos problemas y soluciones propias.

2. Estado-Nación. A: El Estado peruano es de y para todos los peruanos sin distinción alguna. B: En el Perú coexisten varias naciones, entre ellas la Aymara, que demandan estatutos constitucionales propios.

3. Modernidad–Tradicionalidad. A: La cultura global se desarrolla. El Perú participa en este proyecto moderno alrededor de derechos humanos, género, justicia, ecología, educación, trabajo y salud. B: Existen variadas culturas en el Perú, entre ellas la Aymara con formas propias para procesar género, justicia, trabajo, etc.

4- Mercado formal-mercado informal. A: La formalización del mercado significa integrar a todos en una comunidad de intereses que solventa al Estado. B: El Estado y la empresa formal han aportado poco para mitigar la pobreza en la Región; la informalidad es la respuesta de una población que no recibe apoyo del Estado.

Las estrategias políticas posibles para superar o ahondar el problema son:

(a) Seguir consintiendo la informalidad puneña ( No hacer olas)

(b) Aplicar las leyes de la República.( Alto costo en sangre)

(c) Buscar un camino de encuentro entre los objetivos del Estado y el estatuto informal puneño.( Camino largo y difícil)

Las estrategias (a) y (b) son juegos de suma cero, todos perdemos. (a) Puno acentuaría su condición de territorio precario sin ley. (b) El ajuste cobraría muchas vidas. La tercera alternativa (c), es un juego de suma positiva: al final ganan todos, se trata de consensuar un camino para que Puno, dentro del Estado unitario, camine hacia una modernidad que preserve lo realmente valioso de su cultura.


    Javier Sota Nadal

    Javier Sota Nadal

    Opinión

    Arquitecto