Oportunidad para construir una cultura de diálogo

Muchas comunidades indígenas de la región Ucayali son afectadas en su territorio por actividades extractivas que no consideran los aspectos sociales y ambientales de forma adecuada y responsable.

Por Diario La Primera | 25 set 2012 |    

Todos estos hechos terminan por afectar seriamente a estas poblaciones, generando conflictos socio-ambientales. Al respecto, es importante señalar que los pueblos indígenas, de acuerdo al Convenio OIT N° 169 Sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, tienen derecho a decidir sus propias prioridades en lo que atañe al proceso de desarrollo, en la medida en que éste afecte sus vidas, creencias, instituciones, bienestar espiritual, entre otros y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, así como de controlar, en la medida de lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural. Sin embargo, para ello se requiere que los pueblos indígenas puedan tener información adecuada que les permita tomar las decisiones más acertadas para su bienestar.

Para ir superando gradualmente esta realidad se requiere trabajar en varios frentes: uno de ellos, a través del fortalecimiento de capacidades de comunidades y organizaciones indígenas, con el fin de que ellas conozcan sus derechos y los mecanismos para hacerlos cumplir; otro, a través del fortalecimiento de espacios de diálogo y concertación, como medio fundamental para promover el buen gobierno, la paz social y la estabilidad para el desarrollo económico sostenible, siendo imprescindible la participación del gobierno, las organizaciones indígenas, el sector privado, la cooperación técnica internacional y las ONGs, orientados a superar en consenso la vulnerabilidad y otros problemas que afectan a las poblaciones y territorios indígenas.

Al respecto, durante el reciente Congreso Indígena realizado con 34 comunidades del Distrito de Tahuanía, río Alto Ucayali, se evidenció la importancia de las alianzas estratégicas de los actores claves, como los municipios, autoridades sectoriales, ONGs, entre otros que coadyuvan a la facilitación de la información, capacitación y el fortalecimiento organizacional, para que las comunidades puedan ejercer de forma adecuada sus derechos, colaborando así en su desarrollo y en la prevención de conflictos socioambientales.

Actualmente, a nivel de Ucayali existen diferentes espacios de participación y diálogo, como la Mesa Forestal de Ucayali, la Mesa REDD+, la Comisión Ambiental Regional, Plataforma Regional de Manejo Forestal Comunitario, etc., donde la dinámica es variable. Algunas muestran mayor continuidad en sus reuniones y actividades, mientras que otras tienen limitaciones de organización, presupuesto y soporte técnico. A pesar de estas dificultades, los actores locales organizados aguardan que el Gobierno regional y nacional tome en consideración los planteamientos consensuados para construir y mejorar las políticas públicas forestales que rijan el futuro de nuestros bosques tropicales.

En este sentido, consideramos apropiado el abordaje de los problemas y sus mecanismos de solución desde el enfoque “de abajo hacia arriba”, es decir desde lo local hacia lo nacional, promoviendo y fortaleciendo los espacios de diálogo y concertación regional, de manera que se puedan articular hacia un espacio nacional. El espíritu de esta dinámica es generar una cultura de diálogo y así evitar tantos conflictos sociales y ambientales que hoy saltan a la vista.


    Katia Cenepo Chávez

    Katia Cenepo Chávez

    Amazonía y Buen Gobierno

    Derecho, Ambiente y Recursos Naturales - DAR