Obama, el calentamiento climático y la guerra mundial contra las drogas

Aunque en los últimos días los 10 puntos de ventaja sobre el republicano John McCain se han acortado, los sondeos en Estados Unidos y en el resto del mundo dan como ganador de las elecciones presidenciales de mañana al demócrata Barack Obama, salvo que ocurra uno de esos imprevistos que a veces hacen cambiar el curso de la historia.

| 03 noviembre 2008 12:11 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.2k Lecturas
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Política e ideológicamente centrista, la mayoría de las propuestas de Obama con relación a la economía, los impuestos, los servicios de salud y educación, no difieren mucho de las políticas de gobiernos anteriores. Su plan de protección social universal se parece como una gota de agua a la de Harry S. Truman (1945-1953).

Sin embargo, la gran diferencia está en su propuesta sobre cambio climático, ecología e independencia energética. Esta diferencia es fundamental en vista de que la creencia en un planeta inagotable con una capacidad perpetua para generar riqueza ha llegado a su fin. Porque, como dice Oswaldo de Rivero, hay que “reemplazar la mitología del crecimiento económico por los datos científicos de la depredación planetaria”.

Por eso suena patético que el presidente Alan García en la clausura de la 46º. Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) contradiga a todo el mundo pontificando que “el próximo año tendremos cifras espectaculares de crecimiento” y de que “El Perú está en una posición privilegiada para ser el país refugio de la producción y del capital del mundo” cuando el costo ambiental de este crecimiento, en una economía primaria-exportadora, ya está costando, de acuerdo a las Naciones Unidas, 8,200 millones de soles anuales, el 3.9 por ciento del PBI, por la laxitud de las normas ambientales y la incapacidad del Estado para hacerlas cumplir.

Es por eso que los grandes temas de la economía en crisis de hoy que, según Paul Krugman, el Premio Nobel del 2008, requiere de una contrarreforma que revise toda la arquitectura del liberalismo y devuelva al Estado su rol regulador y promotor, son precisamente el cambio climático con relación a la oferta del agua, la energía y la producción alimentaria.

Es posible que con Obama en la Casa Blanca, Estados Unidos por fin suscriba el Protocolo de Kyoto y la perdida “guerra mundial contra las drogas” sea objeto de un cambio de estrategia.

La firma del Protocolo de Kyoto y una política ambiental a cargo de Al Gore y la inflexión sobre la política antidrogas ahora con un equívoco corte militarista, pueden ser dos cambios de previsibles impactos a nivel global, incluyendo al Perú.

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