Nuestro pluralismo

Es bueno remarcar de cuando en cuando que LA PRIMERA no es un periódico sectario ni excluyente, pues, como bien saben los lectores, nuestras páginas están abiertas para recibir y publicar opiniones diversas. De ninguna manera ponemos cortapisas ni impedimos que políticos de diferentes tiendas puedan expresar en este diario sus ideas, comentarios y propuestas, exponer su visión del país.

| 12 enero 2013 12:01 AM | Columnistas y Colaboradores | 619 Lecturas
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Es desde esa posición y ese ejercicio del pluralismo que desde estas líneas invitamos a los líderes políticos nacionales a participar en nuestro diario, exponiendo sus puntos de vistas sobre el tema “El Perú y La Haya”, en entrevistas en las que podrán explayarse haciendo un balance del proceso, evaluando la posición peruana y hablando del futuro de las relaciones peruano-chilenas en la etapa post-Haya.

Queremos reiterar y subrayar que la convocatoria no excluye a ninguna posición, porque considera un servicio a los lectores, el ofrecerle todos los puntos de vista sobre un tema tan importante para la vida nacional como el del litigio que confrontamos con Chile por nuestros derechos.

Así, desfilarían por nuestras páginas líderes nacionales de todas las posiciones, algo que no es muy usual en medios que solo dan tribuna a quienes piensan como ellos mientras se limitan a combatir o a ignorar a quienes no son de su agrado.

Otras virtudes de nuestra línea periodística están dadas en la coherencia y la consecuencia con la que defendemos nuestros puntos de vista o combatimos lo que consideramos negativo, injusto o equivocado.

La ciudadanía ha podido apreciar una vez más esas características de LA PRIMERA en la forma decidida en la que hemos combatido en las últimas semanas el insensato aumento del bono de representación que cobran los congresistas, y haber contribuido modestamente al logro cívico de anular semejante despropósito.

Lo hemos hecho sin concesiones y hemos actuado con severidad y contundencia, para denunciar la poco elegante conducta de los integrantes del Poder Legislativo que se alzaron el sueldo, provocando la indignación nacional por el contraste entre la frivolidad y la angurria de los legisladores y las privaciones que padecen grandes sectores sociales.

Hemos cumplido el deber de combatir una inconducta cuyos autores llegaron al extremo de ignorar la voluntad popular y hacer caso omiso de las invocaciones a la enmienda, que les hizo públicamente el Presidente de la República.

Creemos que hemos hecho lo correcto y que de ninguna manera nuestra posición ha sido motivada por animadversión a la institución parlamentaria, básica e imprescindible para la democracia.

Por el contrario, frente a una decisión irresponsable de los legisladores, que dañaba el prestigio y la estabilidad del Congreso, hemos salido a defender a este poder del Estado, a exigirle a los congresistas que hagan honor a su condición de representantes de los pueblos del Perú y, de esa manera, le devuelvan plena respetabilidad al Parlamento.


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