No es a prueba de crisis

Como su mismo nombre indica, un Tratado de Libre Comercio (TLC) apunta a liberalizar el comercio de bienes y servicios entre las partes firmantes. Así, lo lógico sería esperar que la entrada en vigencia de este tipo de acuerdos -como el TLC con los EE.UU- se reflejase en un significativo incremento de las exportaciones peruanas; y, en efecto, una promesa del gobierno y los sectores promotores del TLC fue que su firma produciría una importante y rápida expansión exportadora.

Por Diario La Primera | 01 set 2010 |    

Sin embargo, ha sucedido precisamente lo contrario; pues nuestras exportaciones se contrajeron sensiblemente durante el 2009 y solo se han recuperado parcialmente. Ciertamente, es correcto señalar que dicha contracción fundamentalmente se explica por la recesión mundial que afectó a los principales socios comerciales del Perú, incluyendo los EE.UU., China y los países europeos, Más aún, nuestra parcial recuperación comercial es incierta, pues depende de las grandes economías mundiales que hasta ahora no se recobran plenamente, existiendo un serio riesgo de que vuelvan a caer en crisis, arrastrándonos con ellos.

La lección a extraer es que, contrario al discurso oficialista, no basta y sobra con los TLC para que nuestras exportaciones crezcan automáticamente, y que estos acuerdos no son garantía de prosperidad, como pretenden vendernos. Mientras sigamos siendo una economía esencialmente primario-exportadora, basada en exportar materias primas (de bajo valor agregado, escaso contenido tecnológico, y precios volátiles) por el puñado de grandes transnacionales que operan en nuestro país, seremos extremadamente vulnerables.

Así, es absurda la complacencia de la clase política, que parece pensar que nuestra competitividad depende de la mera firma de un papel y pospone las reformas estructurales imprescindibles para un real progreso económico y social. La contracción comercial del 2009 es un rudo recordatorio de que su mundo perfecto no es a prueba de crisis, y que las limitaciones y vulnerabilidades del modelo primario-exportador al que apuestan no han desaparecido sino que siguen tan vigentes o más que antes.

    Armando Mendoza

    Armando Mendoza

    Globalización con equidad