No estaba de parranda

De pronto, quienes lo conocían empezaron a preguntar dónde está Ernesto. Sus amigos del sur decían que “seguramente está en el norte” y sus amigos del norte indicaban que “seguramente está en el sur”.

| 13 diciembre 2011 12:12 AM | Columnistas y Colaboradores | 903 Lecturas
903

Lo cierto era que nadie sabía dónde estaba el joven de buenas intenciones cuyos amigos lo llamaban bohemio, errante, poeta. En el centro tampoco nadie había visto a Ernesto.

Cuando un amigo suyo llamó a la casa de los padres de Ernesto, uno de sus hermanos menores le dijo por teléfono al jovencito preocupado: “Aquí no viene hace unas semanas. Debe estar de viaje. Pero no se preocupe, porque él siempre llega a casa en su cumpleaños y él cumple años este domingo”.

Era verdad. Siempre estaba en casa de sus padres para cumplir años. El año pasado, cuando cumplió 27, llegó con una de sus enamoradas de turno y bailó salsa con ella toda la noche y le dijo a su madre que pensaba quedarse con ella para siempre. “Qué bueno, hijo, espero que esta muchacha te haga sentar cabeza”, le dijo su madre.

La verdad es que con la muchacha salsera terminó luego de una discusión sobre asuntos que eran en realidad de menor importancia y después se dio al abandono y se le veía siempre riéndose como Bob Esponja junto a los amigos en las esquinas.

Nadie preguntaba por Ernesto en su trabajo, porque carecía de uno fijo y se pasaba los días haciendo labores eventuales en varios lugares, donde no lo extrañaban, pero cuando él tocaba la puerta siempre le abrían para darle una nueva oportunidad.

El domingo de su cumpleaños no llegó a la casa de sus padres y fue recién entonces cuando su hermano menor fue al cuarto donde vivía y la señora del alquiler le dijo que Ernesto no está ahí desde hacía tres semanas.

Lo buscó por todo el centro, el norte y el sur y todos le decían que debía estar por ahí de parranda, no te preocupes chico, que tu hermano es así, que debe estar pasándola bien mientras tú estás preocupado. El chico y sus padres siguieron buscándolo hasta que llegó el día aciago en que una gacetilla en un diario popular dio la noticia de que Ernesto había muerto en las orillas de una playa del sur.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...

El Escorpión

El Escorpión

elescorpion@diariolaprimeraperu.com