No hay que perjudicar al trabajador

Durante las últimas semanas hemos sido testigos de la aprobación de una serie de leyes por parte del Ejecutivo, muchas de ellas vinculadas al campo laboral y que han tenido como objetivo mejorar la situación de miles de trabajadores del país, sobre de aquellos que laboraban en el sector público bajo el sistema de servicios no personales, es decir no contaban con algún beneficio social.

Por Diario La Primera | 04 jul 2008 |    

Creo que la decisión del Ejecutivo para solucionar este problema ha sido un gran paso para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, y lo más importante es que se comenzó por casa, dando el ejemplo para que algunos empleadores de la actividad privada, que incumplen con el mandato de la ley, enmienden esa situación.

Esto, pues, nos demuestra que dialogando, intercambiando ideas podemos lograr mejores resultados que con paralizaciones, marchas, protestas callejeras que sólo tienen como gran perdedor al TRABAJADOR que no percibirá su ingreso por ese día, mientras que los líderes que organizan la protesta cobrarán normalmente. Creo que estas paralizaciones propias de la década del 70’ no se deben repetir más en un país que busca avanzar hacia el desarrollo, objetivo que se logrará superando los problemas con propuestas inteligentes y no por la fuerza.

Es cierto que tenemos que solucionar algunos temas en el campo laboral, que todo el mundo desea un mejor trabajo y de mayor calidad, y esos objetivos son alcanzables con un país ordenado en el campo económico, político y social. El caos y la fuerza no nos conducen a nada, el mundo ha cambiado y mejorado mucho desde los años 70’, y si queremos seguir por ese camino tenemos que cambiar nuestra mentalidad.

Un detalle que me gustaría comentar en estas líneas es la importancia de la libertad de expresión, que una persona pueda dar sus puntos de vista abiertamente en cualquier medio sin necesidad de compartir alguna ideología en particular. Mi amigo, el gran periodista Aldo Mariátegui, discrepa con esa visión pero bajo su óptica se hubiera podido señalar erróneamente que el destacado político Luis Alberto Sánchez era comunista por haber colaborado con algunas publicaciones de este corte.

Creo que en esto no funciona el dicho: dime con quién andas y te diré quién eres. Usted sabe porque lo digo.


    Ing. Eduardo Farah

    Ing. Eduardo Farah

    Opinión

    Presidente de la SNI