Monopoly Heresi

Ayer fueron dos botellas de vino en el Munich.

Por Diario La Primera | 30 ago 2010 |    

El sonido de piano significa diciembre de anillo, liderada por su señoría el beso y yo me sentí un personaje de Hayao Miyazaki: el Porco en la taberna, enamoradísimo de Fío, y más allá los chicos delincuentes Mamma Aiuto que son los búfalos, los Aprixfujis, los mentolados de Change Radical con ese eggduro de la de Lima con su pecho lampiño tatuado con palabras en latín de Derecho Romano perfumadas de frambuesa. Ella dice: “En la otra vida, Heresi se reencarnará en una fichita del juego Monopolio”. Él mira sus hermosos hombros; cuando se ajusta la blusa queda un espacio de piel ventilada y él recuerda la playa, la arena húmeda, y sin duda el dios del vino hace sus efectos pastrulos. “¿Cuál ficha? ¿El carro, la plancha, el dedal? No será perro, pobre los canes, será zapato viejo nomás por taba”, acota el de la gorrita para atrás. Se dan un pico. El vino se encendió. “Encima este cantante frustrado quiere ser alcalde nuevamente, siete años de mamadera y quiere cuatro más, veste madafaka que le haga las bolas a la Rengifo y que se apague con una canción de esas que toca a las tías carretonas sanmiguelinas”, agrega el valiente columnista volteando hacia la puerta para ver si no le han mandado la moto. Llega el mozaico. Es hora del salchipapón -el romanticismo hace una pausa por fuerza glotona, nada es perfecto-. “Sí, pe, no le salió lo de Change Radical con la tacha del Sr. Narinas y traicionó al PPC, ahora es un buen prospecto de lo que no se debe hacer en política”, acota la de los besos lindos. “Su desba-lance patrimonial es malazo, él y su broder del gobierno regional del yaoka no saben cómo justificar esas propiedades, fueron”, remata el periodista “A New Hope” (Susana Baca me llamó así, ejem). “Oye, y H tiene 69% de aproba-ción en San Miguel como si importara solamente la obra y no la ética de quién la realiza, la pipol de san miki está descabezada”, concluyó el varón, notando que no le queda más dinero. Van a la Plaza Mayor. Él compra una rosa de luka. Ella mira un perrito que juega con la sombra traviesa del vigilante. Las luces de Palacio se apagan en un Te Amo.
Referencia
Monopoly Heresi

    Luis Torres Montero

    Luis Torres Montero

    Malas palabras

    www.malaspalabras.pe