Mensaje presidencial sin soluciones para el país

Tal como lo esperaba la mayoría de peruanos y peruanas que desaprueban su gestión (casi 70%), el presidente Alan García dio ayer su quinto mensaje por Fiestas Patrias con un tono triunfalista, muy poca autocrítica y sin soluciones a los grandes problemas del país. Si bien debemos reconocer que se han realizado obras importantes y la economía ha crecido, estas mejoras no han beneficiado a la mayoría por la inexistencia de políticas redistributivas y porque la riqueza se ha concentrado en pocas manos.

Por Diario La Primera | 30 jul 2010 |    

El gobierno se autocriticó sobre la corrupción pero no presentó ningún plan concreto para erradicarla junto a la impunidad. Para nadie es un secreto que persiste la compadrería y el pacto para proteger a los corruptos en el Partido Aprista, cuya alianza con el fujimorismo afecta negativamente al Congreso, al Ministerio Público y al Poder Judicial.

El mandatario se autocriticó también por la inseguridad ciudadana, que crece cada día con escaladas de violencia, pero no ha presentado ningún Plan Estratégico para erradicarla y terminó defendiendo a los malos elementos que denigran la imagen de la Policía Nacional.

Sobre la renegociación del gas, la Confederación General de Trabajadores del Perú espera que éste no sea un nuevo anuncio demagógico y que el Gas de Camisea no se exporte y sirva para el desarrollo nacional. Urge priorizar la construcción del gasoducto que es una demanda de los pueblos del sur.

Respecto al tema laboral, preguntamos al mandatario ¿Dónde están los 2 millones de puestos creados por el gobierno aprista? En todo caso lo que ha aumentado es el trabajo precario y sin derechos. No es cierto que el Contrato Administrativo de Servicios (CAS) haya mejorado las condiciones de trabajo en el sector público. Por el contrario, se ha condenado a dichos trabajadores a ser ciudadanos de segunda categoría.

El presidente García no abordó temas urgentes como el friaje que afecta a las poblaciones del sur; el aumento de sueldos y pensiones; las muertes por accidentes de trabajo por la desregulación laboral y la carencia de normas que regulen la seguridad y salud en el trabajo; el fracaso de los Tratados de Libre Comercio; y el incremento de la represión y la persecución política, además de la violación de derechos humanos.

Los peruanos hemos escuchado el discurso del candidato García para las elecciones generales del 2016, haciendo promesas demagógicas para el bicentenario de nuestra independencia. Nos queda persistir en el trabajo de la unidad para promover la construcción de un gobierno honesto, que defienda nuestro gas y recursos naturales, nuestra soberanía y la justicia social.


    Mario Huamán Rivera

    Mario Huamán Rivera

    Opinión

    Columnista