Manual para rectificadores

Como está de moda rectificar y salirle al paso a esos periodistas pesados que andan indagando si el ministro, viceministro, jefe de asesores, asesor principal, director, presidente de empresa o instituto del Estado, presidente de comisión especial, jefe de órgano regulador, etc., es alguien que ya había andado cerca de esa ubicación y tiene que ver con privatizaciones, licitaciones, contratos, compras, programas y otras variantes de compromisos públicos-privados que antes fueron observados por corruptos, recomendamos seguir la siguiente pauta para lograr una rectificación adecuada y seguir tranquilo en el puesto:

| 31 marzo 2012 12:03 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.7k Lecturas
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(1) Reúna de inmediato a su alta dirección y asegure que exista un consenso de que la nota (o notas) que se refieren a su persona son parte de un plan para desestabilizar al gobierno y al titular del pliego (que puede ser usted mismo), y que hay que controlar la fuga de información interna que se revela en los documentos y los hechos denunciados, para lo cual se deberán tomar las medidas necesarias como no renovación de contratos CAS, vacaciones a los del sindicato, cambios de ubicación en áreas de información sensible, etc.

(2) Mientras controla el frente interno escriba una carta notarial poniéndole toda la indignación que pueda, subrayando que usted nunca ha sido investigado y, si la nota desmentida ha incluido documentos probatorios de que sí lo ha sido, asegure que no ha habido ninguna sanción en su contra. Si ya saben que sí fue sancionado, diga que eso ya se aclaró.

(3) Niegue ser aprista, porque así como colaboró con ese gobierno, lo hizo con el de Toledo, el de Paniagua y el de Fujimori y ahora con el de Ollanta Humala. Remarque su condición de técnico y, si le es posible, enumere sus calificaciones profesionales, evitando mencionar algunos organismos que están desprestigiados como Cofopri, Banmat u otros.

(4) Ponga muy claro que usted no tiene responsabilidad por los actos de corrupción que fueron denunciados en su institución “durante la gestión anterior”, que usted ciertamente ya ordenó investigar. Trate que no se entre en detalles como que usted era el adjunto, el subjefe, o que usted lleva trabajando diez o veinte años al lado del corrupto que ya se fue. Usted es lo nuevo de un gobierno nuevo, que exige que el periodismo no a los resentidos de la institución que lo acusan de continuista, clon y otras lindezas.

(5) Al final de la carta aluda a su derecho al buen nombre, exija pruebas si han dicho que usted está “vinculado”, “relacionado” con los actos de corrupción y amenace con dirimir el asunto en el Poder Judicial, si no se publica la rectificación a la manera de Aldo Mariátegui y si siguen los ataques en su contra.

(6) Búsquese alguien influyente para que hable por usted y explique que es un buen funcionario, que es importante que siga en el cargo y que ya el procurador Arbizu lo ha investigado y no le ha encontrado indicios de corrupción.

(7) Calcule el momento para iniciar las investigaciones sobre el personal implicado en los actos de corrupción de la “administración anterior” y no deje de hacer la rotación de los cargos sensibles, sobre todo si tiene la sospecha que la investigación en su contra va a seguir. Insista con eliminar las filtraciones y buscar influencia. Lo importante siempre será que el gobierno confía en usted y que sacarlo después de una denuncia puede ser más costoso que dejarlo en su lugar.


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Raúl Wiener

POLITIKA

Analista