Magisterio: La Ley no basta

En reciente coloquio organizado por Foro Educativo y la Organización de Estados Iberoamericanos sobre Carrera Docente se colocó interrogantes a los enfoques sobre carrera docente. Resaltamos tres ideas.

| 03 setiembre 2012 12:09 AM | Columnistas y Colaboradores | 1.1k Lecturas
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1. En los tres países (Ecuador, Argentina y Colombia) es claro que no es un asunto solo de carrera magisterial, sino de forja de un pacto social con los maestros que otorgue legitimidad al cambio propuesto. “Es una fantasía creer que si logro definir un conjunto de 10 o 20 criterios de desempeño docente se ha resuelto el problema. La definición de criterios debe ser una construcción colectiva a la cual vayamos llegando progresivamente, no un punto de partida. No hay que plantearla solo en el marco de las regulaciones externas sino como un producto a partir del cual se construye un consenso” (Toranzos Argentina). “Se debe contar con la participación de los docentes en la definición de las políticas y no solo en la ejecución. Los cambios que se promueven desde arriba y desde afuera no tienen efecto en las transformaciones educativas de un país” (Robalino, Ecuador).

Este desafío no ha sido bien afrontado en la región y las políticas de profesionalización docente se han instalado con resistencia de los maestros. El caso de Colombia es una excepción: los maestros tomaron en sus manos el reto de la profesionalización arrebatándosela a las clases políticas tradicionales que habían hecho una falaz ecuación entre evaluación y clientelaje. En el Perú la lejanía entre reforma educativa y magisterio es de larga data y la actual gestión tiene el reto de construirla. No es tarea fácil ni será asunto de un día.

2. Hace rato que el contexto histórico cambió, sin que el sistema de enseñanza cambie. “La escuela ha sido desbordada por otros agentes educativos. Está en juego no solo la instrumentalización del maestro sino su desvanecimiento como sujeto portador de una verdad que era posible enseñar y que viene de la ilustración”. (Álvarez, Colombia). Los niños y niñas aprenden en otros espacios y es preciso pensar en docentes para la sociedad educadora y no solo en docentes para un buen desempeño en aula que dé como resultado elevación de los rendimientos en matemáticas. Además, no existe una relación lineal entre carrera docente y mejora de los aprendizajes (Toranzos).

3. En todos los países el tema de la evaluación no es sencillo. Suscita temores y resistencias en un conjunto de maestros empobrecidos y devaluados profesionalmente, que se sienten amenazados por el despido. Se necesita colocar el tema en un plano de construcción de un terreno de confianza (Toranzos). Además, no debiera ser el centro de una propuesta de revaloración de la profesión (Robalino). Se requiere información amplia sobre el conjunto de la propuesta, que no es punitiva sino motivadora, pero también capacidad de escucha y negociación sobre puntos sensibles. A mi modo de ver, un maestro que alcanzó ya el 5to. nivel de la carrera, que tiene maestrías y un saber acumulado, ya no debería ser sometido a evaluaciones de desempeño, solo estimulado a evaluaciones para ascenso. ¿O acaso en otras profesiones se evalúa a las personas por siempre jamás?

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Teresa Tovar Samanez

A ojo de buen cubero