Los últimos instantes de Osama Bin Laden

Uno de los comando, que participó en la misión secreta Neptuno Tridente que mató a Bin Laden, en Abbottabad (Pakistán), acaba de publicar un libro en el que narra en detalle cómo fue liquidado el líder de Al Qaeda.

| 30 octubre 2012 12:10 AM | Columnistas y Colaboradores | 721 Lecturas
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El libro, un best seller, se titula: “No Easy Day” (No un día fácil) fue publicado bajo el seudónimo de Mark Owen, pero la resonancia que ha tenido esta inesperada narración para la seguridad de los Estados Unidos, ha hecho que el nombre del autor se descubra.

Se trata de Matt Bissonnette, un miembro recién retirado de los Navy Seals, una de las fuerzas especiales mejor entrenada del mundo, ya que sus miembros están preparados para hacer más de doscientas misiones comando diferentes.

Para el Pentágono, Bissonnette ha violado la obligación de someter su manuscrito a sus superiores para censurar cualquier alusión a información clasificada. Sin embargo, Bissonnette ha respondido que él mismo las ha censurado, y parece que es verdad. Hasta ahora el Pentágono no ha tomado acción alguna contra él.

Bissonnette narra que después de ensayar mucho en Estados Unidos, en una réplica de la residencia de Bin Laden, volaron a Afganistán. Y de allí llegaron con unos helicópteros, muy silenciosos y elusivos al radar, a Pakistán y encontraron que la residencia en Abbottabad, era igual a la que usaron para entrenarse.

Consistía en una residencia de tres pisos y un pequeño departamento anexo. Bissonnette relata que él con un grupo se dirigieron al departamento, donde se suponía que vivía Ahmed al-Kuwaiti, el mensajero de Bin Laden con Al Qaeda.

Forzaron la puerta y alguien, desde adentro, les hizo un disparo y ellos respondieron con sus armas automáticas y ya no hubo respuesta. Avanzaron y encontraron a Al Kuwaiti en el suelo y le dispararon un ráfaga para asegurarse que estaba muerto.

Cuenta que otro grupo de Navy Seals ingresó al primer piso de la residencia donde se encontraron con el hermano de Al Kuwaiti, llamado Abrar, le dispararon y lo remataron cuando se revolcaba en el suelo. En esta secuencia mataron también a su mujer que trató de cubrirlo.

Bissonnette dice que luego de terminar su misión en el departamento, se unió a sus compañeros en la residencia y comenzaron a subir en fila, muy despacio, al segundo piso. Allí encontraron a Klalid, el hijo de Bin Laden, que fue liquidado con silenciador como medida preventiva.

Siguieron subiendo sigilosamente en fila al tercer piso, él iba en segundo lugar, llegaron a un corredor donde vieron la cabeza de un hombre asomándose por la puerta de un cuarto. Inmediatamente, el oyó el silbidito del disparo con silenciador que le hizo a esa cabeza, el Navy Seal que lideraba la fila. Entraron en la habitación y vieron a dos mujeres paradas frente a un hombre tirado en el suelo, era Bin Laden.

Tenía un orificio en un costado del cráneo, alrededor sangre y trozos de su cerebro y estaba en estado convulsivo. Enseguida, Bissonnette y su compañero dispararon una ráfaga que lo dejó inerte.

Bin Laden no tenía ninguna arma consigo, en su cuarto solo había, en un estante, un Kalashnikov y una pistola sin munición.

Bissonnette insiste que todas estas ráfagas de remate son un protocolo standard de legítima defensa contra terroristas suicidas, que heridos pueden detonar explosivos que guardan consigo. En Abbottabad, nadie portaba armas ni explosivos, salvo el disparo de Al Kuwaiti, no hubo intercambio de disparos como dijeron los voceros del gobierno norteamericano.

Todo fue sorpresa y silenciador.

Después de tanta explosión en Nairobi, Dar es Salam, Nueva York, Washington, Bali, Londres, Madrid, Yemen, Bagdad, Kabul, Islamabad y otros lugares del mundo, Osama Bin Laden murió silenciosamente.


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