Los pilares de la exportación

Cualquier programa exportador se sostiene en tres pilares: Estado, empresariado y universidad. El Estado como creador de políticas claras, duraderas y promotoras de su industria; lo cual conlleva la actuación conjunta de los Ministerios de Comercio, Produccion y Cancillería; definición respecto del control de la logística de distribución física (transporte, puertos); promoción de marcas de productos nacionales, y defensa de la propiedad intelectual y la competencia.

Por Diario La Primera | 03 set 2008 |    

El sector privado deberá coordinar los actuales intereses dispersos de los exportadores de materias primas (Comex); con la de los exportadores de no tradicionales (ADEX); los importadores y comercializadores (Cámara de Comercio); como la de los actores directos (Sociedad de Industrias). Sus diferencias no coadyuvan al fortalecimiento de la industria nacional y son distantes de una CONFIEP anacrónica.

El último basamento es la Universidad. La coexistencia de dos regímenes: sociedades anónimas, con legítimo sentido de lucro y las asociaciones civiles, no han propiciado la investigación, formación de cuadros, ni nuevas tecnologías, debido a que las primeras se orientan a carreras clásicas que no requieren infraestructura; en tanto que las asociaciones o fundaciones así como las universidades públicas luchan por hacer inversiones que sólo se recuperan en el largo plazo sin recibir apoyo del Estado pues hasta son gravadas con el impuesto predial por una ciudad que ni siquiera les ofrece un decente sistema de transporte público. Pero además de estos regímenes ha surgido el de las sociedades anónimas propietarias de bonos o debentures que algunas universidades han emitido para trasladar la propiedad a particulares que detentan la empresa ad-hoc, que por supuesto busca el lucro. Tal escenario hace difícil la formación de técnicos para el sector exportador.

En consecuencia, se requiere de una política de exportaciones que articule la acción de los tres pilares de las exportaciones.


    Aníbal Sierralta Ríos

    Aníbal Sierralta Ríos

    Opinión

    Columnista