Los orígenes del océano y la vida

La formación de nuestro planeta hace unos 4,500 millones de años, carecía de atmósfera y océanos; y conforme las sustancias rocosas que la constituyeron, se compactaban sólidamente como consecuencia de la gravedad, haciéndose su interior más caliente, propiciaron la expulsión de los gases y vapores de agua. Los gases expelidos formaron la atmósfera, mientras el agua se acumulaba en vapores gigantescos. Los océanos se constituyeron pues desde arriba, no desde abajo.

Por Diario La Primera | 16 jun 2012 |    

El apartamiento de los continentes, dejaron grandes concavidades, y al iniciarse la variación de las temperaturas, se empezaron a llenar como consecuencia de las torrenciales lluvias, dando nacimiento a los océanos. Aún en nuestros días, las erupciones volcánicas, expulsan gigantescas cantidades de vapor de agua al aire, que posibilitarían el crecimiento del océano; inclusive existen teorías de que su incremento se ha profundizado, lo cual explicaría la sumersión de montañas y mesetas.

La gran abundancia de anhídrido carbónico expuesto a la atmósfera por los volcanes, acidificó los océanos, y creó las condiciones propicias para el crecimiento de las plantas clorofílicas, las cuales mediante la fotosíntesis (proceso mediante el cual los organismos provistos de clorofila transforman la energía luminosa en energía química), liberaban oxígeno, elemento base del metabolismo animal. El continuo aminoramiento del anhídrido carbónico, por la actividad de las plantas, transformó poco a poco el océano: de ácido se convirtió en alcálico.

A partir de los microorganismos, la vida se desarrolló durante aproximadamente 3 mil millones de años, exclusivamente en el agua. Y hasta hace 400 millones de años, plantas y animales vivieron únicamente en el medio acuático. El desarrollo de la vegetación marina, permitiendo la gran producción y liberación del oxígeno, que originaron la vida en las aguas, propiciaron luego la habitabilidad de la atmósfera terrestre, y posteriormente el establecimiento y dominio. Hace pues unos 400 millones de años, que los primeros organismos salieron del agua, y a continuación los insectos invadieron la Tierra, seguidos por los anfibios, en la línea de los vertebrados. Una irrefutable prueba de nuestro origen acuático, es la asombrosa semejanza de los embriones humanos con la de los peces. Si bien el hombre, en un escenario antiguo, es un protagonista reciente, sus relaciones con el océano son profundas, y en su misma evolución ha permanecido cerca.

La afinidad entre el hombre y el mar, surge de la necesidad del primero por alimentarse, y también por su espíritu aventurero e insaciable curiosidad. Se calcula que hace unos 125 mil años, nuestros antepasados iniciaron la recolección de moluscos y crustáceos, según el descubrimiento de restos arqueológicos en África.

Mientras el océano ha mantenido sus grandes beneficios en favor de la humanidad, entre ellos, amortiguando el 80% de la radiación solar, el hombre por el contrario, viene atentando contra su inocuidad, exprimiendo sus recursos y contaminándolo sin medir las consecuencias, exponiendo la existencia y desarrollo de la vida humana y de nuestro planeta.


    Juan Rebaza Carpio

    Juan Rebaza Carpio

    Mirando al mar