Los factores del poder

Me encontré de pronto con una frase del fundador del Partido Socialista Alemán, Ferdinand Lasalle, durante una conferencia del año 1862, denominada “¿Qué es una Constitución?”, que responde de la siguiente forma: “He aquí pues, señores, lo que es en esencia la Constitución de un país: la suma de los factores reales de poder que rigen en ese país”.

Por Diario La Primera | 21 jun 2012 |    

Sorprende que no diga que una Constitución es un buen texto de deberes y derechos, o un modelo ideal de Estado o un gran acuerdo social de principios rectores de la vida política, que es como normalmente nos planteamos el problema. Y no lo hace porque no está hablando de teoría, sino de cómo se dan las cosas en la realidad.

Lasalle veía hace ciento cincuenta años lo que a veces nos cuesta entender, que no hay buenas o malas constituciones sino relaciones de fuerza reflejadas en imposiciones de los fuertes sobre los más débiles y compromisos entre actores políticos y sociales, cuando no fue posible imponerse sobre el otro.

La Constitución de 1979, a la que acusan de velasquista, estatista y socializante, fue producida por una asamblea que fue parte del engranaje de un proceso de salida de los militares del poder sino para que fueran reemplazados por los partidos políticos.

Asimismo era expresión de un período de alta convulsión social. La asamblea no tuvo una mayoría absoluta de ningún partido y se repartió en tercios más o menos equivalentes. La primera mayoría la tuvo el APRA que podía haberse aliado con el PPC o la izquierda para hacer mayoría, pero escogió cogerse del brazo de la derecha proempresarial.

Todos sabemos lo que sería hoy un gobierno APRA-PPC, pero en aquel entonces dieron justo origen a la Constitución del 79, que la izquierda en típico error de radicalismo se negó a firmar por las concesiones que hacía al capital, en desmedro de otras clases y sectores sociales.

¿Cómo se explica que una Constitución escrita por políticos a la derecha de Velasco y enfrentados con la izquierda, sea vista luego como la síntesis de un período que ya estaba culminando?

La razón está en lo del inicio: la Constitución de 1979 expresaba una suma de factores reales de poder, es decir una realidad política-social que establecía hasta dónde podían llegar los redactores que es hasta donde pudieron caminar los dos gobiernos de la década siguiente que fueron los únicos que se rigieron por los principios de esa Constitución.

La crisis económica, la violencia y la conspiración fujimorista, cambiaron la correlación y la voltearon a favor de una salida dictatorial-golpista, presentada como una necesidad para ordenar las cosas, lo que finalmente se consagró en una Constitución totalmente distinta, que expresaba otra suma y otra resta de factores de poder: debilitamiento de los movimientos sociales, derrota de los partidos políticos, conexión directa de los grupos de poder económico con el poder político, presidencialismo exacerbado, neomilitarismo, etc.

Cuando esta correlación empezó a cambiar a finales de los 90, se visualizó que la Constitución del 93, pertenecía a un pasado de hegemonía total reaccionaria y no al futuro. Ese drama lo llevamos hasta hoy día, y equivale a estar sometidos a las reglas del 92-93, cuando estamos en el 2012, con actores totalmente diferentes. Han cambiado los factores de poder y no queremos reconocerlo. Por eso estamos en interminable crisis.


    Raúl Wiener

    Raúl Wiener

    POLITIKA

    Analista