Literatura fantástica contra Daniel Ortega

Ernesto Cardenal, el gran poeta nicaragüense, se apuntó por una modalidad literaria a la cual llamó exteriorismo, una forma nueva del realismo. No obstante, en sus últimas declaraciones obsesivas contra Daniel Ortega parece incursionar en un delirante surrealismo o, a lo mejor, en la llamada literatura fantástica.

Por Diario La Primera | 05 feb 2009 |    

Afirma el poeta: “Ortega tiene una enfermedad sanguínea en su corazón que sólo le permite tener una hora de sol al día. Por eso sus actividades públicas y gubernamentales son por la noche”. Consulté con médicos especialistas. Todos ellos me afirmaron que no existe ninguna enfermedad sanguínea que te vuelva enemigo del sol. Sólo la llamada Lupus eritematoso sistémico -que no es sanguínea- la cual produce, entre otros síntomas, intensa fatiga. Daniel más bien padece de antifatiga.

Yo visito con cierta frecuencia a Daniel y siempre bajo la luz del sol. Lo que al parecer ignora Cardenal es que Daniel trabaja de día y parte de la noche. Así lo hacen muchos dirigentes revolucionarios en América Latina y el Caribe.

Lo más curioso de esta comedia, reunida junto con emboscadas, golpes de mano, hostigamientos y salivazos amarillos, contra el FSLN y el presidente nicaragüense, es el escenario. Estas palabras de Ernesto y otras de Sergio Ramírez, con las mismas estridencias, fueron publicadas en el diario más connotado de la derecha en el Perú. Un colaborador de ese medio, revelante reaccionario, fue invitado por Sergio Ramírez a dictar conferencias en Managua. Era anunciada, por lo tanto, una campaña de este periódico contra Nicaragua y su revolución.

La ultraderecha nicaragüense, con éstas y otras publicaciones similares, visitó de inmediato la farmacia de la esquina para comprarse pañales ya que está en orinadera perpetua por sus carcajadas de alegría.

El pasado 18 de diciembre el Parlamento Europeo aprobó una resolución llamada “los ataques contra los Derechos Humanos, las libertades públicas y la democracia en Nicaragua”.

El FSLN -o su gobierno- no ha bombardeado poblaciones indefensas, no ha invadido con tanques y armas modernas ningún país vecino, no tiene un solo preso político, no hay exiliados, no se ha burlado de la ONU. Nada reprochable. La única guerra del gobierno sandinista es contra el analfabetismo y la mortalidad infantil.

A pesar de ese “nada” rotundo, Nicaragua ha tenido “el privilegio”, que nunca tuvo Israel, de recibir esta resolución ofensiva, infame y cobarde.

Los legisladores pidieron el alto al fuego pero, desde luego, a Hamas y no a los asesinos israelitas. Exigieron, de una forma vergonzosa, terminar con la ayuda económica a Nicaragua y no se atrevieron a decirle pío a Israel. Hamas ganó las elecciones en 2006. Se le congeló la ayuda financiera. Lo mismo se le ha hecho a Nicaragua. Nuestra única fortuna es que no somos vecinos de Israel, a quien los sádicos señores de la Unión Europea no tocan ni con el pétalo de una rosa.

Ellos, el imperio y la derecha mundial vomitan amenazas, mentiras asquerosas, en su inodoro ideológico universal y aplauden, hasta el delirio, a Cardenal, Ramírez y a otros izquierdistas nicaragüenses.


    Tomás Borge

    Tomás Borge

    Opinión

    Embajador de la República de Nicaragua