Lima vapuleada

Quienes amamos esta ciudad hemos sentido una mezcla de tristeza e indignación porque el recién celebrado aniversario de nuestra querida Lima se haya visto empañado por provocaciones y ofensas de los turbios intereses políticos que se mueven tras los afanes de quienes pretenden revocar a la Alcaldesa de la capital, al costo de sumirla en el caos y la postración, afán al que tristemente se han sumado abiertamente partidos que deberían actuar en forma responsable y contribuir a la estabilidad democrática, en lugar de embarcarse en aventuras que solo dañan la convivencia civilizada.

| 19 enero 2013 12:01 AM | Columnistas y Colaboradores | 704 Lecturas
704

Los conjurados han incrementado su agresividad y sus insultos y mentiras, ingredientes que vapulean a Lima, que se merece un mejor trato, por lo que esa conducta motiva el rechazo de los ciudadanos de bien que prefieren que la contienda se desarrolle en el campo de los argumentos y la polémica civilizada.

Aparentemente, esa exacerbación se debe a que las cosas no marchan como quisieran, contra lo que proclaman ellos y parecen indicar las encuestas, cuando son presentadas en forma interesada.

Para leer adecuadamente los resultados de los sondeos, hay que tener en cuenta que debe separarse lo que es el apoyo a la revocatoria, todavía mayoritario y de carácter netamente politizado; de los índices de aceptación del trabajo y las virtudes de la Alcaldesa, que son positivos y tienden a incrementarse.

Se trata de dos temas totalmente distintos, pues el de la revocatoria tiene un carácter político, que los revocadores han llevado al terreno de la irreflexión y la consigna, que no son duraderos; sobre todo con el desprestigio de la campaña de la revocatoria, que ahora se identifica con partidos tradicionales y otorongos, y que cada día nos da novedades sobre financistas que aportan desde la tumba o que no tienen un centavo que dar y aparecen contribuyendo con miles de soles.

Diferente, insistimos, es el tema de la evaluación de las virtudes y la gestión de la Alcaldesa, pues está ligado a la reflexión y el análisis, en el que cuentan hechos como las obras y reformas en marcha, y que cimentan convicciones más duraderas.

Contrastemos ambos temas y veremos que configuran tendencias estadísticas, en las que la politizada revocatoria tiende a retroceder, y el de la aprobación de la alcaldesa tiende a consolidarse, lo que parece indicar que el Sí será derrotado.

Por eso, los elementos nefastos que promueven la revocatoria y que están a punto de tener problemas con la justicia por presunta falsedad y fraude, parecen perder la calma, y hay que estar alerta porque han demostrado que cuentan con apoyos ocultos y que son capaces de llegar a extremos inclusive ilegales, como falsificar cientos de miles de firmas o presentar falsos financistas, para conseguir sus objetivos.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...