Lévano

El 11 de mayo del 2011, en pleno proceso electoral, en plena campaña de desprestigio contra el entonces candidato Ollanta Humala, llegaron a esta redacción dos coronas fúnebres: una contra el presidente del directorio de este matutino, Arturo Belaunde, y otra contra nuestro director, César Lévano.

| 19 setiembre 2012 12:09 AM | Columnistas y Colaboradores | 1k Lecturas
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Era, obviamente, una maniobra del fujimontesinismo, con el sello del Grupo Colina, para amedrentar a este diario que en aquel tiempo denunciaba casi solitariamente una campaña siniestra contra el candidato Humala. “Quieren meter miedo, porque tienen miedo”, dijo Lévano en aquel tiempo.

Temían que iban a perder y perdieron, y ahora se sienten ganadores.

Este sector sucio de la política vuelve a las andadas para hacer alarde de que aún tiene en el Poder Judicial los tentáculos necesarios para cometer atropellos judiciales. Se hacen los valientes y quieren vengarse de un hombre que ayudó a frenar la campaña de desprestigio que movían contra Humala. Ahora han movido a la Policía para conducir de grado o fuerza a Lévano al 23 Juzgado Penal de Lima, para una declaración instructiva por una querella de Vicente Silva Checa, quien dice haber sido difamado porque lo sindicaron como uno de los que estaba detrás de la campaña contra el entonces candidato. No lo condujeron para la lectura de sentencia, no. No lo llevaron porque se rehusaba a ir; sino lo llevaron de grado fuerza para una declaración instructiva cuya citación no existe. No ha llegado ni al diario ni a la casa de Lévano. Algo más: la captura policial por el juicio ocurrió a las 10:15 de la mañana y cuando llegaron al juzgado no encontraron a la jueza.

A todas luces se trata también de una venganza de los fujimoristas y los montesinistas que aún están enquistados en el Poder Judicial. Es una forma de decir: hemos perdido las elecciones; pero estamos aquí, tenemos el poder de hacer lo que nos da la gana. Pero no pasarán.

“Me querían llevar con esposas, pero dije ‘no’, nada de esposas, yo quiero a una sola”, dijo Lévano.

La maniobra es una raya más al tigre para el hombre de prensa, vencedor de infinitas batallas, quien no solo estará siempre al lado de la verdad y la justicia sino que las defenderá siempre. Lévano es el poeta que ha ofrecido su vida completa al Periodismo.

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Paco Moreno (Editor)

Enfoque

pmoreno@diariolaprimeraperu.com

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