Legado sangriento

Para George W. Bush la invasión a Iraq iba a ser una guerra relámpago. Mintió en la ONU para invadir ese país, afirmando que había armas químicas en el régimen de Sadam Husein. Pero hoy, cuando se recuerdan cinco años de la invasión, la guerra está estancada, y el candidato oficialista John McCain ha dicho que se pueden quedar cien años.

| 20 marzo 2008 12:03 AM | Columnistas y Colaboradores | 527 Lecturas
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¿Valió la pena? Las encuestas revelan que la mayoría de estadounidenses consideran que no. Y los precandidatos demócratas concuerdan en que fue un error; Obama desde un inicio, Hillary acaba de anunciar que iniciaría el retiro de tropas en seis meses porque “la guerra no puede ser ganada”.

Amnistía Internacional estima que la situación de los derechos humanos en Irak es ''desastrosa''. Y las torturas en Abu Ghraib y Guantánamo serán el sangriento legado de un Bush fracasado. Todo por la codicia del petróleo.


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Julio Altmann

Bajo la lupa

Editor