Las multas que esperamos no aplicar

Ante la reciente aprobación del nuevo Reglamento de Transporte Público mediante la Ordenanza 1599, no se han hecho esperar las reacciones.

| 13 mayo 2012 12:05 AM | Columnistas y Colaboradores | 1k Lecturas
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Algunos medios de comunicación han centrado su atención en la supuesta elevación de las multas, resaltando algunos aspectos vinculados al maltrato a los usuarios y a la mala calidad del servicio del transporte urbano. Destacan que hechos como no completar el recorrido o maltratar física o verbalmente al usuario serán sancionados con una UIT, 3650 soles. Y si bien la percepción del público es en términos generales bastante favorable, ya se escuchan voces que enfatizan la severidad de las multas para exaltar a conductores y cobradores.

Frente a ello permítanme expresar algunas ideas centrales. La nueva norma del transporte urbano en Lima, regulará el proceso de transición del caos y el descontrol de nuestro actual sistema, hacia el orden y la eficiencia del servicio de transporte urbano.

Si bien la Ordenanza 1338 que regula actualmente el servicio de transporte urbano en Lima ya tenía por vocación erradicar a las empresas afiliadoras o comisionistas, no cabe duda que no se pudo lograr, debido a diversos factores, entre ellos, el deficiente procedimiento sancionador. En tal sentido, la nueva norma –Ordenanza 1599-, establece un procedimiento más garantista para las empresas de transporte y fija claramente las facultades de intervención de la Gerencia de Transporte Urbano.

En lo que corresponde a las infracciones fijadas por la Ordenanza 1338, se tenía que las mismas no habían sido adecuadas a los menores importes que el Reglamento Nacional de Administración de Transporte –RENAT había dispuesto en el año 2009, por lo tanto, era necesario corregir este problema, del mismo modo como se ha procedido a establecer que la segunda instancia de reclamación de las sanciones de transporte, sea la Gerencia de Transporte Urbano y no el Servicio de Administración Tributaria.

El objetivo central de la revisión de la tabla de infracciones y sanciones, es generar los incentivos necesarios para el cumplimiento de los temas fundamentales: protección al usuario, condiciones de seguridad, entre otros. Sobre esto, es necesario aclarar a quienes viven de la tergiversación, que los importes que recoge el nuevo Reglamento de Transporte Público en muchos casos son los mismos que los establecidos por la Ordenanza 1338, en otros casos se han previsto hechos nuevos, como no tener SOAT, el Certificado de Inspección Técnica Vehicular, los cuales, son infracciones que sancionan hechos vinculados a condiciones básicas de seguridad.

En el mismo sentido, si no existe adecuada fiscalización tampoco se hace creíble la posibilidad de que las multas sean efectivas. Por eso, hoy Lima cuenta con aproximadamente 600 inspectores de transportes.


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