Las extravagancias del Presidente Gonzalo

Sendero Luminoso inició sus actividades (ILA) colgando perros en los postes de Lima con letreros contra Teng Siao ping, identificándose, de hecho, con la Banda de los Cuatro que lideraba la esposa de Mao Tse tung: Chiang Ching.

Por Diario La Primera | 27 set 2012 |    

La Banda de los Cuatro había dirigido en China la Revolución Cultural, instando a los jóvenes a acabar con los llamados cuatro antiguos: los usos antiguos, las costumbres antiguas, la cultura antigua y el pensamiento antiguo quedando la calificación en manos de los guardias rojos, que no eran otra cosa que estudiantes secundarios y universitarios encargados de destruir templos y edificios antiguos, libros y obras de arte, la de Beethoven entre ellas.

La toma de partido por una de las facciones que se disputaban el poder en China no fue entendida en las comunidades de la sierra peruana, como Atahualpa tampoco entendió los Evangelios de Vicente Valverde que trajo Pizarro. Sin embargo, pese al abismo cultural entre el fraile dominico español y el filósofo de Huamanga, el “Presidente Gonzalo” gritó, también, “Santiago” y Lucanamarca fue arrasada el 3 de abril de 1983.

Esta barrabasada fue una de tantas. La de la calle Tarata fue otra. Pero eso de ordenar a sus camaradas, presos en los penales de Lima sublevarse, sabiendo que los mandaba al degolladero fue de locos. ¿No intuyó el filósofo huamanguino la reacción brutal que se vendría después, tratándose de un gobierno como el de García? Él, que maneja o manejaba tan bien estos conceptos de la Teoría del conocimiento y la epistemología no pudo concluir por deducción simple que García no permitiría algo que opacara lo de Chan Chan. O es que el Presidente Gonzalo solo sabía o sabe aplicar el terror y el pánico para intimidar tanto como para convencer.

Zorba

Por todo ello fue patético ver -hace más de 20 años vía video- a la cúpula senderista, sobre todo a Guzmán, bailando Zorba para festejar, no se sabe, si el cumpleaños del Presidente Gonzalo o de la Comandante Miriam u otra victoria contra el Estado burgués, el revisionismo o el sometimiento de alguna comunidad a su dominio.

Uniformado con mameluco militar azul de corte chino, Abimael daba saltitos de cosaco tambeño castañeteando muy castizo y majo con los pulgares y el dedo medio los compases de la pegajosa melodía como si fuera un bailaor de flamenco cantando por bulerías.

En el video que registra el baile de Guzmán es notoria la presencia de una docena de señoras de la jefatura senderista disputándose el honor de fotografiarse junto a él mientras Yordano cantaba “Locos de Amor” que literalmente dice: “puedes hacer conmigo lo que quieras / puedes tomarme o dejarme si te da la gana / total es mi vida y ahora es tuya”. Eso pareciera que dijeran a Guzmán los asistentes a la reunión del Zorba.

A Elena Iparraguirre, la “Comandante Miriam”, Guzmán le llamaba Aurorita y ella le miraba –mientras bailaba- sonriente y coquetona, con ojos de borrega degollada presa de un adolescente rubor. Si no fuera porque el tal video contenía valiosa información estratégica para los servicios de inteligencia del Estado acerca de la composición del cogollo dirigencial de la banda terrorista, este –junto al video del velorio de Augusta La Torre- solo hubiera sido un registro de las ridiculeces, debilidades, vicios y extravagancias del “Presidente Gonzalo”.

A través de este documento Guzmán demostraría una personalidad confusa y hasta cierto punto doble. Si para algunos se trataba de un intelectual respetable, exigente en cuestiones de autoridad y disciplina partidarias; después del video resultó un tipo sin principios, sanguinario y extravagante, más preocupado en el portento de sus actos neronianos destinados a aplacar su ego y en la parafernalia propagandística -casi fascistona- de su simbología llena de emblemas, estandartes, suvenires y pinturas con su efigie.

Luego de la difusión del video senderista muchos se preguntan ¿Por qué la Jefatura de “Sendero” que definía al partido como la organización más identificada con el Perú profundo, prefería festejar sus victorias con melodías y bailes foráneos teniendo un bagaje propio? Ese será otro de los enigmas que se llevará a la tumba Manuel Rubén Abimael Guzmán Reynoso, camarada Álvaro, Presidente Gonzalo o como quiera o prefiera llamarse.


    Francisco Del Carpio

    Francisco Del Carpio

    Opinión

    Analista