Las credenciales de Chang

El señor José Antonio Chang Escobedo es, sin duda, favorito del presidente García. Habrá que ver por qué… Tras mantenerlo firme en el Ministerio de Educación (discutiremos en próxima columna sus supuestos logros ministeriales), le otorga ahora, para cerrar su gobierno, la condición de Primer Ministro.

Por Diario La Primera | 21 set 2010 |    

Ciertamente, antes Chang cobijó a García, vuelto de su estancia en París, en la Universidad Particular San Martín de Porres (USMP), cuyo rectorado, a su vez, él había capturado con ayuda del Apra y del fujimontesinismo (Javier Ríos Castillo, abogado de la USMP y hombre de Mantilla, y César Paredes Canto, operador de Fujimori en la Asamblea Nacional de Rectores, blindaron a Chang en el rectorado, mientras Alberto Venero le vendía un edificio, cuando el negocio inmobiliario andaba de capa caída, por más del doble del precio en que lo compró). Fue entonces cuando Chang otorgó a García la dirección de la Escuela de Gobernabilidad y, cómo no, solventó su campaña electoral.

No fueron pues, credenciales académicas las que motivaron al presidente a otorgar a Chang la cartera de Educación, ya que, tal como lo revelara el blog denominado “desde el tercer piso”, éste fue separado de la Pontificia Universidad Católica por su deplorable desempeño académico, teniendo que migrar a la Universidad Federico Villarreal, donde sus directivos, vinculados al Partido Aprista, lo acogieron. Con el título de Ingeniero Industrial obtuvo un lugar en la plana docente de la USMP, institución cuyo control era disputado entonces ferozmente por aquel mismo partido. Precisamente en uno de los episodios de aquellas disputas se hizo, irregularmente, del control del rectorado. Luego, ya en compañía de Alan García, habría de convertirse en dueño de aquella universidad.

En 1997, un grupo de profesores de la USMP denunció penalmente este caso, señalando que en el momento de su nombramiento como rector Chang no cumplía con requisitos básicos para ello, como contar con doce años de ejercicio de la docencia universitaria y poseer el más alto grado académico en su especialidad. Un día antes de la elección Chang envió por fax un diploma de magíster, no en Ingeniería sino en Educación, supuestamente otorgado por la Universidad de Hartford. La documentación presentada en la denuncia mostraba que aquellos estudios no pudieron tener lugar, a juzgar por el movimiento migratorio de Chang durante ese periodo.

A sus amigos que controlaban el poder en la USMP aquello no pareció importarles. Tampoco que ese grado no estuviera ni reconocido ni convalidado por la ANR, como lo exige la ley… Debemos contar, ya desde entonces, entre sus diligentes amigos, al mismísimo Javier Velásquez, quien ahora le deja la posta y, entonces, siendo responsable de la comisión congresal a la que dicha denuncia fue presentada, se dio maña para archivar la denuncia, en compañía de sus compañeros, cuando los congresistas de la oposición se hallaban ausentes… ¿Alguien duda de las credenciales del ministrísimo?


    Zenón Depaz Toledo

    Zenón Depaz Toledo

    Opinión

    Columnista